71 SEMINCI VALLADOLID 2026
Seminci completa Tiempo de Historia con 17 largos y lo último de Loznitsa y Cavalier
La sección acoge primeros trabajos y títulos de autores consagrados que indagan en la intimidad familiar, la memoria colectiva o en pasajes de la historia por reescribir
Un fotograma de 'At night'
Tiempo de Historia reunirá en esta 71 Semana Internacional de Cine de Valladolid algunas de las obras de no ficción más destacadas de la temporada. A los cinco títulos españoles anunciados previamente se suman ahora doce películas internacionales que completan una ambiciosa selección de 17 largometrajes.
Esta nueva selección pone en diálogo a cineastas que presentan sus primeros largometrajes con autores de larga trayectoria como Sergei Loznitsa, Mariano Llinás, Mani Haghighi o Alain Cavalier, que en Thanks for Coming afronta su despedida del cine. El gran maestro del documental vuelve a filmar lo cotidiano con la sencillez, la cercanía y el humor que han acompañado su obra durante décadas. Lejos de cualquier solemnidad, el cineasta convierte este posible adiós en otra celebración de las personas, las conversaciones y los pequeños momentos que han dado sentido a su manera de hacer cine.
En Alea Jacarandas, Hassen Ferhani filma a su padre, periodista y escritor, mientras recorre Argel en busca de los jacarandás de la ciudad. Lo que comienza como una búsqueda termina revelando dos maneras de mirar el mundo: el padre convierte sus paseos en literatura y el hijo, en cine. Entre ambos nace una película delicada sobre la ciudad, la memoria y la relación entre generaciones, reconocida con el premio del jurado de Burning Lights en Visions du Réel.
En Tin Castle, Alexander Murphy descubre algo diferente de aquello que buscaba inicialmente. El retrato de una comunidad termina convirtiéndose, después de años de convivencia, en el retrato de una familia numerosa a la que el cineasta acaba perteneciendo casi como un miembro más. Las difíciles condiciones en las que viven nunca son utilizadas para construir un retrato de la precariedad o del sufrimiento: lo que aparece en pantalla es un mundo sostenido por el afecto, vulnerable y amenazado, pero también lleno de vida.
Gabin es el resultado de un rodaje de diez años, en los que Maxence Voiseux acompañó a su joven protagonista desde los ocho hasta los dieciocho años. Hijo de un carnicero y de una ganadera del norte de Francia, Gabin crece con la expectativa de continuar el negocio familiar, aunque poco a poco aparecen otros deseos y la necesidad de decidir por sí mismo. La película registra ese crecimiento sin subrayarlo: de pronto han pasado varios años y aquel niño se ha convertido en un joven que empieza a tomar las riendas de su vida, incluso cuando eso significa apartarse del futuro que otros habían imaginado para él.
El viaje de dos hermanos separados por el exilio está en el centro de Into the Jaws of the Ogre, primer largometraje de Mahsa Karampour. Ambos abandonaron Irán y sus vidas han tomado caminos casi opuestos; ahora recorren juntos las carreteras estadounidenses desde Nueva York mientras reaparecen los recuerdos de Teherán y las diferencias que los han llevado hasta allí. La estructura de road movie permite que el desplazamiento físico se convierta también en un viaje hacia una relación familiar que parecía perdida.
En I Deserve a Lover Whose Every Rise Sets Fiery Dooms Raging Across the Skies, el veterano Mani Haghighi, sin duda uno de los cineastas iraníes más heterodoxos y rebeldes, se acerca a dos artistas que han hecho de coleccionar una forma de preservar la memoria. Fotografías, documentos y objetos pertenecientes a personas que difícilmente aparecerían en la historia oficial construyen otro relato de Irán. Una película sobre el arte, pero también sobre la necesidad de recordar.
Ensayos para una revolución, de Pegah Ahangarani, parte de la memoria de su propia familia para acabar componiendo algo mucho más grande: la historia de varias décadas de resistencia iraní. Archivos personales, imágenes domésticas y momentos políticos se entrelazan hasta mostrar cómo las experiencias de unas pocas personas pueden contener la memoria de todo un país y su persistente aspiración de libertad. La película recibió el Œil d'Or al mejor documental en el Festival de Cannes.
También Imperium, de Sergei Loznitsa, se enfrenta a algo que parece imposible de abarcar: la inmensidad de la Unión Soviética. Las imágenes de archivo rodadas entre 1970 y 1973 muestran, a medida que se alejan de Moscú, una sucesión de rostros, paisajes, culturas y formas de vida que hacen imposible reducir aquel territorio a una sola identidad. Sin voz en off y sin explicaciones, el archivo revela la enorme distancia entre la imagen uniforme del Estado y la multitud de mundos que existían dentro de sus fronteras.
Once Upon a Time in Harlem, dirigida por William y David Greaves, devuelve a la vida una noche de 1972 en la que artistas, músicos e intelectuales vinculados al Renacimiento de Harlem se reunieron para conversar, debatir, reír y pensar sobre su tiempo. Más de cincuenta años después, David Greaves recupera y completa las imágenes filmadas por su padre. El resultado tiene algo de extraordinario: aquellos rostros y aquellas voces vuelven a estar presentes y establecen, además, un diálogo inesperado entre dos generaciones de cineastas. La película se estrena en Seminci tras pasar por los festivales de Sundance y Cannes.
La película de Mariano Llinás parte de una paradoja fascinante: cuanto más intenta acercarse a Borges, más imposible resulta abarcarlo. Biografía de Jorge Luis Borges reúne manuscritos, objetos, lugares, libros y episodios de la vida del escritor, pero cada hallazgo abre una nueva historia y conduce hacia otro lugar. En vez de encerrar a Borges en una semblanza al uso, Llinás vuelve a poner en circulación sus mundos y convierte su película en una aventura laberíntica que parece no tener final.
La noche parisina se convierte en un lugar de encuentro en At Night, primer largometraje de Beatrice Gibson, premio a Mejor Dirección Emergente en Locarno. Seis mujeres comparten experiencias, recuerdos, deseos y fantasías en una película que presta tanta atención a lo que dicen como a la posibilidad de escucharse unas a otras. De ese intercambio surge un espacio íntimo y abierto en el que las protagonistas pueden imaginarse de otra manera y en el que la conversación se convierte en una forma de creación colectiva.
Las noches, de Ana Bovino, encuentra en La Pichi una protagonista fascinante: una mujer que cuenta historias como una Sherezade contemporánea y que hace de esa capacidad una forma de afirmarse. El documental incorpora la fábula para acompañarla en un proceso en el que la vergüenza se transforma en orgullo y la narración, en resistencia. Contar su propia historia significa aquí conquistar un lugar en el mundo y abrir la posibilidad de imaginar otra vida.
Los doce nuevos títulos completan los cinco largometrajes españoles anunciados en la presentación del cine español: Camionero, de Francisco Marise; Papagayo, de Omar Al Abdul Razzak; Todo es cárcel, de Eloy Enciso Cachafeiro; Caro Nanni, de Pablo Maqueda, y Vacío luminoso, de Uberto Rapisardi. El conjunto convierte Tiempo de Historia en uno de los grandes focos de la 71 Seminci y reúne una extraordinaria concentración de talento y de formas de entender el cine de no ficción.