La banda vallisoletana Levitants rompe barreras con el lanzamiento de ‘¿Qué arderá mañana?’
Publica su nuevo álbum, «irónico e impredecible» en sus temas, en el que coexisten estilos variados

Los componentes de Levitants
Llega el día. Se acaba la espera. Concluye la cuenta atrás iniciada allá por febrero, cuando la banda vallisoletana lanzaba a las plataformas digitales Fondo de pantalla, el primer single de un disco que verá la luz este viernes, 18 de septiembre, con Calaverita Records. Levitants publica ¿Qué arderá mañana?, su tercer LP –escrito, de principio a fin, en castellano– y su quinto trabajo de estudio.
Para calentar el lanzamiento, Levitants acaba de sacar a la luz True crime, su último adelanto tras Las cosas importantes, Señales e Introducción al Baile I (Vamos a bailar). Tras colaborar anteriormente en los videoclips de Red lines, From the other side, Suicide y Señales, el ilustrador vallisoletano Raúl Allén ha escrito, dirigido y animado el videoclip de este último single –con cerca de 2.000 dibujos realizados a partir de la técnica de la rotoscopia, que utiliza imágenes filmadas como referencia para reconstruir el movimiento–.
«Creo que ¿Qué arderá mañana? es un disco maduro, irónico e impredecible, que abraza la rabia de la etapa anterior para transformarla en algo mucho más profundo, denso y trascendente gracias a una nueva manera de entender las canciones, prestando especial atención a las letras y lo que las rodea. Un disco que experimenta, sin ser experimental, y que, sin ser conceptual, tiene un concepto. Que juega con la inclusión de nuevos instrumentos, el uso atrevido de nuevas texturas y colores más allá de la oscuridad de otros discos. Derribando prejuicios y barreras autoimpuestas para lograr una identidad sonora propia que funciona como conjunto», defiende el cantante Sergio Isabel a modo de presentación del nuevo álbum de la banda, responsable de trabajos como Enola (2019) o Futuro inmediato (2023).
El próximo 2 de octubre, en la sala El Sol de Madrid, Levitants iniciará su gira de presentación, con cerca de una treintena de actuaciones programadas hasta marzo, incluyendo Palencia (9 de octubre), Ponferrada (14 de noviembre), Valladolid y León (26 y 27 de diciembre).
«A veces para encontrar nuevos lugares hay que perderse y perderse no es un error si se hace adrede. Por eso las canciones de este disco miran de frente al futuro sin olvidar el pasado dejando las puertas abiertas a discos venideros. En el disco coexisten, creo que en armonía, estilos tan variados como el post-punk de Alta tendencia, el krautrock en Fondo de pantalla o el brit-hop con melodías andalusíes de Muerte a la española, en la que me gusta imaginar un hipotético choque entre Prodigy y Triana; el rock pesado, primitivo y vacilón de Pechocuchillo que nació con ritmo de reguetón, una psicodélica declaración de intenciones en La cena, el synthpop de Las cosas importantes, los paisajes infinitos de NNNV, los bongos y rituales de True crime, el britpop mesiánico de Vamos a bailar, o la melancolía grunge en Un volcán o Señales», detalla Sergio Isabel.
El líder de la banda vallisoletana considera que el álbum, «gestado con tiempo y paciencia, meditando cada arreglo, cada letra y su enfoque dentro de la obra final», supone «el asentamiento de la banda actual», integrada por Pablo Sanz a la batería, Marcos Merillas al bajo y Sergio Arconada a la guitarra. El vallisoletano Javier Vielba (Arizona Baby, El Meister) se ha encargado de la producción del disco, en el que han colaborado otros músicos vallisoletanos como Rubén Marrón, Guille Aragón o Rocío Torío.