Una pianista de Valladolid estrena un siglo después, en el Reina Sofía, dos obras de la olvidada María Rodrigo
Irene Alfageme aborda este jueves el repertorio de la compositora y pianista madrileña, figura fundamental de la música española del siglo XX, presentando dos composiciones inéditas

Una imagen de María Rodrigo.
Fue, como recordaban hace unos años desde la Sociedad General de Autores y Editores, «la primera mujer que en España pudo vivir de su trabajo como compositora». Fue, también, «la primera en estrenar una ópera, Becqueriana, en el Teatro de la Zarzuela, en 1915». Nacida en Madrid, en 1888, la pianista y autora María Rodrigo Bellido se formó en la Real Academia de Múnich donde, entre otros, tuvo como maestro a Richard Strauss, compartiendo aulas con Wilhelm Furtwängler o Carl Orff. De vuelta en España, estrenó obras como Diana cazadora o Cuarteto para instrumentos de arco, colaboró con autores como Pedro Muñoz Seca y María Lejárraga –con quien compuso las óperas Salmantina y Canción de amor–, y consiguió que sus partituras formaran parte en programas junto a las de Granados, Turina, Falla o Albéniz.
Feminista, comprometida con la democracia y la República, tuvo que exiliarse tras la Guerra Civil para no volver nunca más y morir en Puerto Rico, en 1957. Su figura y su legado cayeron en el olvido... hasta tiempos recientes. Este jueves, en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, la pianista vallisoletana Irene Alfageme junto con el también pianista Aurelio Viribay, la soprano Jessica Bogado y el bajo-barítono Jorge Trillo recordarán su legado con un recital que servirá de clausura de la jornada científica ‘1926-2026: Cien años del Lyceum Club Femenino. Cultura, feminismo y modernidad’, organizada por el MNCARS y el CSIC.

Irene Alfageme
El programa, señalan sus responsables, reúne por primera vez en un mismo recital la integral de las obras para voz y piano actualmente conservadas de la compositora, entre las que figuran las Canciones infantiles, inspiradas en los cuentos de Rafael Pombo, las canciones Desperté y la vi y Tú eres la rosa, yo soy el lirio con textos de los Hermanos Álvarez Quintero y Francisco Vighi, y el ciclo Ayes, compuesto sobre textos de María Lejárraga.
«El recital incorpora el estreno mundial de las dos canciones que la compositora dedicara en el año 1930 al bajo navarro José Mardones, una de las voces españolas de mayor proyección internacional de su tiempo. Mardones desarrolló una brillante carrera en los principales teatros europeos y americanos y fue durante años uno de los artistas más destacados del Metropolitan Opera de Nueva York. Las dos canciones nunca llegaron a interpretarse; la retirada del cantante de los escenarios y su fallecimiento poco después (en 1932) frustraron su estreno, de modo que las partituras permanecieron inéditas durante casi un siglo», señalan. Se trata de Siemprevivas, del libretista Francisco Lozano, y de El trovador de Jabaloyas, con letra de Pascual Navarro.