De Gamoneda a Lorca, Carlos Piñel pinta en Valladolid su ‘Imaginario de palabras’
El artista y etnógrafo presenta en Espacio Abierto un trabajo pictórico que encuentra su inspiración en la poesía

Carlos León, junto a dos trabajos inspirados en la obra de Gamoneda, en Espacio Abierto
‘Has abrevado en manantiales ciegos y te has erguido en la demencia. En rigor, / no te necesito: hay suficiente impureza en mi corazón. / Pero tú eres mi sacramento negro, la última / sustancia de mis venas’, escribió el vate leonés para rendir tributo al pintor, grabador y poeta iraquí Faik Hussein. Esos versos de Antonio Gamoneda, como muchos otros de Imaginario del vértigo, inspiraron al artista y etnógrafo Carlos Piñel (Cabrillas, Salamanca, 1951) para desarrollar a lo largo de tres años una obra que, en parte, muestra estos días en Espacio Abierto (calle Alonso Pesquera, 4), donde hasta el próximo 21 de mayo permanecerá su muestra Imaginario de palabras y sucesos.
«La poesía es una parte fundamental de mi obra, casi desde los inicios», explica Piñel, que en la galería vallisoletana cuelga trabajos en los que resuenan también las voces de Federico García Lorca (Poeta en Nueva York) o de Aníbal Núñez (Taller del hechicero); trabajos en los que la tonalidad queda marcada por las palabras de los poetas.

Dos obras de la exposición.
No son ilustraciones, advierte: son «iluminaciones». «Me meto a fondo en el poema, porque me apasiona, y lo llevo a mi terreno, a mi manera de representar. Hay que leer el poema, pero hay que leer las pinturas también», reivindica el artista afincado en Zamora, donde durante más de una década fue director del Museo Etnográfico de Castilla y León. «Se trata de conectar con el universo del poema, de sumergirse en su interior, en uno que te emociona, que te está diciendo cosas, cosas muy simbólicas. Hay un vínculo muy estrecho entre el mundo de la pintura y el de la poesía: una forma de expresión cuidada, muy intensa; un proceso que a veces parte de un diálogo y, otras, de la introspección», reivindica.
Y despliega Piñel sobre las paredes de Espacio Abierto su universo pictórico, a caballo entre una sutil figuración –a veces, incluso, lleva al papel imágenes digitalizadas sobre las que pinta– y una abstracción en la que el equilibrio –como en la obra inspirada en los versos de Núñez, con planos definidos y una composición marcada por la centralidad– da paso a un cierto caos aparente, en el que confluyen o superponen planos de color, en el que las grandes pinceladas y las manchas comparten espacio con una madeja de líneas o con finos trazos que delimitan, contornean. También muestra una de sus ‘esculturas’, un juego de volúmenes en equilibrio

Obra inspirada en los versos de Núñez.
En Imaginario de palabras y sucesos, donde reúne trabajos realizados en los últimos cinco años, Carlos Piñel muestra también acrílicos en papel de formato más pequeño. Son pinturas más improvisadas, directas, sin un boceto previo como sí tenían los otros trabajos.
Espacio Abierto, cuya labor reconocen ya con su apoyo empresas e instituciones como Helios, Recoletas Salud o el propio Ayuntamiento de Valladolid, continúa ampliando el horizonte cultural de la ciudad.