El vallisoletano Roberto González-Monjas debuta al frente de la Orquesta Nacional de España
El director se sube esta semana al podio del Auditorio Nacional de Música de Madrid con un programa que incluye un estreno absoluto de Soutullo y obras de Respighi y Chausson

Roberto Gonzalez-Monjas. | MARCO BORGGREVE.
El director de orquesta y violinista vallisoletano Roberto González-Monjas se sube el próximo 9 de enero al podio del Auditorio Nacional de Música de Madrid para dirigir por primera vez a la Orquesta y Coro Nacionales de España.
El actual director de la Orquesta Sinfónica de Galicia abordará un programa «centrado en la naturaleza, el paisaje y el amor», que se levantará sobre cuatro obras de cuatro piezas de Eduardo Soutullo, Ernest Chausson y Ottorino Respighi. Una propuesta, advierten desde la formación respecto del vallisoletano, que «subraya su afinidad con el gran repertorio orquestal de los siglos XIX y XX y su compromiso con la creación contemporánea».
Y arrancará el concierto, precisamente, con el estreno absoluto de una partitura del compositor vigués, ganador del Premio Nacional de Música en 2023: Das Eismeer. Se trata de «una partitura inspirada en el cuadro homónimo de Caspar David Friedrich que recrea el naufragio de un buque atrapado en los hielos del Ártico durante las expediciones polares del primer tercio del siglo XIX. La alegoría romántica del pintor alemán adquiere en la partitura de Soutullo una dimensión contemporánea ligada a la preocupación por el cambio climático y al impacto de la acción humana sobre el planeta y sus territorios más vulnerables», advierten desde la Orquesta Nacional de España.
«El hielo es un lugar de muerte y la naturaleza siempre vencerá a la acción y la agresión del hombre, mensaje que parece seguir hablándonos hoy, en la era del cambio climático, a modo de advertencia», explica Soutullo, que ha dedicado Das Eismeer a González-Monjas y a la propia Orquesta Nacional de España. «La naturaleza y la vida no desaparecerán del planeta, tan solo lo hará la raza humana». En sus 15 minutos de duración, la obra recoge el testigo de Caspar David Friedrich para reflexionar sobre «la arrogancia del ser humano en sus intentos de dominar la naturaleza».
Con las participación de la soprano francesa Véronique Gens el concierto avanzará con el Poema del amor y del mar de Ernest Chausson, «una de las obras más emblemáticas del sinfonismo vocal francés. La partitura ofrece una visión introspectiva y decadentista del amor, atravesada por una escritura orquestal de gran sutileza tímbrica y una atmósfera de clara filiación wagneriana e impresionista».
La segunda parte del programa trasladará al público a las cálidas latitudes del Mediterráneo de la mano del compositor Ottorino Respighi y sus Fuentes de Roma. «El descriptivismo de la partitura, teñida de sutiles tonalidades impresionistas y salpicada de espectaculares arrebatos de brío orquestal, explica el éxito de una fórmula que Respighi repitió, con mayor éxito aún, en Pinos de Roma».