‘Gota a gota’, el diario poético y existencial de un maestro represaliado
La editorial vallisoletana Páramo publica el poemario escrito en la cárcel por un maestro abulense en plena Guerra Civil

Víctor Pérez y Pérez, rodeado de niños, en el centro de la imagen.
‘Yo también quiero vivir; / pero este vivir es muerte: / muerte que mata al más fuerte / con la fuerza del sufrir. / Pero yo quiero subir / a la cumbre de la vida, / porque vivirla cumplida / es un sagrado deber / que Dios me quiso imponer / al extender mi partida’, escribió Víctor Pérez y Pérez abriendo un poema que llevaba por subtítulo Mi primera noche en la cárcel. Él era maestro, natural de Casas del Abad (Ávila) y nacido en diciembre de 1891. Aquellos versos los escribió un 25 de agosto de 1936.
La editorial vallisoletana Páramo acaba de publicar Gota a Gota (1936 - 1938), un poemario escrito entre barrotes cuando comenzó la represión sistemática de maestros en la provincia de Ávila por parte de los sublevados contra la República. Maestro con una dilatada experiencia, reconocida con varias distinciones, Pérez y Pérez llegó a ser director de distintos centros en Arenas de San Pedro y en la capital abulense. Tras permanecer durante dos años encarcelado, se reincorporó al magisterio en las poblaciones abulenses de Navalmoral de la Sierra y El Barco de Ávila, donde falleció en enero de 1963 –allí se mantiene aún, como himno oficioso, su canción Serrana mía–.

Portada del poemario.
«El poemario está escrito por la mano de un hombre preso, encerrado en una celda, alejado a la vez del frente y de la retaguardia, durante dos años. ¿Cómo llegarían las noticias de la guerra a la cárcel? No menos sesgadas, manipuladas e ideologizadas que al frente o a la retaguardia, sin duda; pero con un sesgo particular: los miedos y los temores, las angustias y las desesperanzas de los reclusos son las emociones de quienes no tienen ninguna posibilidad de acción», se advierte en el prólogo.
La publicación ha sido posible gracias al trabajo de recopilación y edición del nieto de maestro encarcelado, Fernando Miguel Pérez Herranz, hoy profesor titular de Filosofía en la Universidad de Alicante.
Gota a gota avanza con poemas como Al petate de mi celda, lamento por la crueldad que impera en aquel momento –‘De paja seca son tus entrañas, / pero más seco es el corazón / de muchos hombres, tipo alimañas, / que son ludibrio de mi nación’, escribe el vate–, o A mis queridos padres, un canto agradecido a quienes le criaron, formaron e inculcaron valores –‘He aprendido a sentir los dolores / y a llorar las ajenas desgracias / y a sufrir cuando sufren los otros / y a gozar con las dichas humanas. / Y es que así me formasteis vosotros’–.
En las cerca de 200 páginas de Gota a gota, Víctor Pérez y Pérez detalla la vida que llevaban los presos aquellos días, desde sus preocupaciones y pensamientos al trato que mantenían con otros carceleros y presidiarios.
«Gota a gota es otra forma de voz, la de quienes en 1936 fueron encerrados sabiendo que se encontraban allí por una ‘des-gracia’, cuyo sentido se les escapaba, a diferencia de sus compañeros asesinados y abandonados por los caminos o enterrados en fosas comunes al lado de los cementerios. ¿Cómo podían asimilar lo que estaba ocurriendo? La particularidad de Gota a gota es la de hacer palabra, escritura, lenguaje, esa experiencia del dolor, porque es la única tabla de salvación a la que el apresado puede agarrarse», advierten los responsables de la publicación.