La Compañía de Antonio Najarro «revisita sus orígenes» en el Teatro Calderón
Presenta en el coliseo vallisoletano 'Querencia', inspirado en el lenguaje de los grandes ballets coreográficos que en su día hicieron grandes a figuras como Antonio Ruiz Soler o Mariemma

Una imagen de 'Querencia'.
Querencia, dice la Compañía de Danza de Antonio Najarro, es «la inclinación o tendencia de las personas a volver al sitio en que se han criado o tienen costumbre de acudir». En su caso, en su propuesta de este fin de semana en el Teatro Calderón, se trata de «revisitar sus orígenes, de recuperar y ensalzar la inspiración» del lenguaje de los grandes ballets coreográficos que en su día hicieron grandes a figuras como el sevillano Antonio Ruiz Soler o la vallisoletana Mariemma.
Compuesto por 11 cuadros, con 14 bailarines en escena, Querencia es «un viaje a través de la belleza interpretativa y estética de la escuela bolera, la danza estilizada, la danza tradicional y el flamenco, donde la indumentaria y todos los complementos que acompañan la interpretación de estos estilos, como el sombrero cordobés, el mantón de manila, la capa española, la bata de cola y el instrumento que más caracteriza a Najarro, las castañuelas, juegan de mano de los versátiles bailarines de la compañía, ensalzando la belleza y la proyección interpretativa y estética de nuestra danza».
En esta sexta producción de la compañía, Najarro ha encargado música original para orquesta sinfónica, compuesta por el pianista Moisés Sánchez y grabada por la Orquesta de Extremadura, con tiempos boleros, ritmos flamencos y melodías que hacen referencia a creaciones de repertorio de grandes compositores como Falla, Turina, Granados o Albéniz.