Óscar de la Fuente, el premio al saber hacer de un actor con mucho oficio
Si en 2022 ya fue candidato por ‘El buen patrón’, el intérprete medinense opta a un nuevo Goya y a un Premio Feroz, como Mejor Actor de Reparto, por sus trabajos en ‘La casa’ y ‘El 47’

Montaje con los personajes de Óscar de la Fuente en 'La cas' y 'El 47'.
El cine, qué cosas –siempre trampantojo, siempre pretendiendo hacer creer como real algo que no es más que una mera ilusión–, dirigía el foco hace dos años sobre el actor vallisoletano Óscar de la Fuente (Medina del Campo, 1976), nominando al intérprete a un Premio Goya como Mejor Actor Revelación por su papel en El buen patrón de Fernando León de Aranoa.
Se estaba ‘revelando’, ironías del sector, un intérprete que llevaba dos décadas de oficio, desde que saliera de las aulas de la Escuela de Arte Dramático de Valladolid. Se estaba ‘revelando’ un profesional que llevaba cuatro lustros de entrega en compañías como las vallisoletanas Rayuela, Azar, Cuarteto Teatro y Ghetto 13-26, o en producciones del Teatro de la Abadía, Centro Dramático Nacional, Teatro Español, Globe Theater de Londres, o de la Compañía Nacional de Teatro Clásico. Casi nada.

Raúl Escudero y De la Fuente en el 'Drácula' de Cuarteto Teatro, en 2008.
Ahora, Óscar de la Fuente, el actor que ha trabajado a las órdenes de directores de escena como Carlota Ferrer, Gerardo Vera, Joan Ollé, Àlex Rigola o Mario Gas, vuelve a atraer los focos para sí con sus interpretaciones para la gran pantalla en La casa, de Álex Montoya, y El 47, de Marcel Barrena.
Por su Vicente, en la primera, el vallisoletano figura ya en la prelista de nominados a los Premios Goya como Mejor Actor de Reparto. Al mismo galardón aspira por encarnar a Antonio, en la segunda. Pero es que también opta a un Premio Feroz, en idéntica categoría, en una lista definitiva en la que comparte nominación con Enric Auquer y Alberto San Juan (Casa en flames), Julián López (Los destellos) y José Sacristán (Escape).

De la Fuente, en 2015, en 'Los cuentos de la peste' del Teatro Español
«Es una suerte cuando te llegan proyectos como estos, guiones que cuando los lees te fascinan, como me ocurrió con El buen patrón, que era fantástico. Y el de La casa... era muy bonito. Cuando ves esos personajes ya sabes que los vas a habitar y que te van a habitar a ti de una manera muy especial. Con La casa, por ejemplo, tuve que leer de tres veces el guion, porque me emocionaba cada vez que lo leía. Cuando coges un proyecto nunca sabes qué va a pasar, pero si de primeras el material ya te emociona es que tiene algo, algo que va a hacer que funcione de alguna manera... Y ahí está: la prueba es que es una película pequeña, de muy bajo presupuesto, que está llegando al público de tal manera que se emociona muchísimo», celebra Óscar de la Fuente en declaraciones a este diario.
Cuando recibió la llamada de Barrena, el realizador le habló de la gente de su tierra que emigró a Cataluña en busca de un futuro mejor. «Hablamos mucho de la impronta de esa gente luchadora, que pese a todas las vicisitudes de la vida no se rinde ante las dificultades. Y quería que Antonio fuese de Badajoz», evoca De la Fuente, distinguido hace un par de años en la Semana de Cine de Medina del Campo como Actor del Siglo XXI. Y él, que venía de dar vida a un argentino en la película de Santiago Esteves Los renacidos, se puso a construir el personaje desde el acento –asesorado por la actriz Carolina Yuste–, desde «las pequeñas cosas» que le ayudaron a darle un lugar al personaje, como «sus dosis de humanidad y de solidaridad». Y con Vicente, ese hermano mediano en una familia que ha de asumir una gran pérdida, casi hizo «un homenaje» a los suyos. «Meterme ahí ha sido relativamente fácil, pero también duro, porque ha sido encontrarte con lugares que a lo mejor no quieres reconocer de ti, de tu familia... Ha sido sanador», admite.

De la Fuente, a la derecha, en 'El lindo don Diego' de la CNTC
Con los Premios Goya y los Feroz en el horizonte, De la Fuente prefiere mantener los pies en el suelo, sabedor de los sinsabores del oficio. «La respuesta del público es lo más importante, al fin y al cabo los premios...Buff (resopla). Ojalá se tradujeran en papeles. Hace poco hablaba con un compañero que tras lograr el Goya estuvo un año sin trabajar. Y eso pasa mucho, quizá porque la gente piensa que tu agenda se va a llenar de proyectos o que vas a subir tu caché. Es un arma de doble filo. Este es un oficio raro: La casa, por ejemplo, empezó a rodarse en 2022. Puedes hacer una película y cuando se estrena resulta que llevas medio año sin trabajar. De lo que se ve a lo que realmente es... No me quejo, pero las redes sociales y las alfombras rojas distorsionan mucho. Si hasta los trajes que llevamos son prestados», recuerda. De momento, ya participa en el rodaje de la serie El centro, de David Ulloa.

El vallisoletano en 'Los nadadores nocturnos', de Draft.Inn