Diario de Valladolid

PUBLICACIÓN ‘UNA VIDA PARA EL CANTO’, BIOGRAFÍA ESCRITA POR JULIÁN JESÚS PÉREZ FERNÁNDEZ

La UVa reivindica el legado de la mezzo Inés Rivadeneira

La vallisoletana actuó con Victoria de los Ángeles y Krauss y fue profesora de canto de José Sacristán

Rivadeneira, Pedro Lavirgen y Ana María Olaria en ‘Doña Francisquita’; y portada de la biografía.-E. M.

Rivadeneira, Pedro Lavirgen y Ana María Olaria en ‘Doña Francisquita’; y portada de la biografía.-E. M.

Publicado por
Julio Tovar
Valladolid

Creado:

Actualizado:

La Universidad de Valladolid acaba de publicar la primera biografía dedicada a la reputada mezzosoprano y maestra de canto Inés Rivadeneira, nacida en Lugo en 1928 y vallisoletana de adopción. Se trata de Una vida para el canto, firmada por Julián Jesús Pérez Fernández, con prólogo de la profesora y pedagoga del Lenguaje Musical Elisa Moscoso, prima de la cantante.

«Inés Rivadeneira es una de las mejores cantantes líricas españolas del siglo XX», advierten desde el servicio de publicaciones de la Universidad. Después de una brillante formación académica, coronada con el Premio Fin de Carrera y el extraordinario ‘Lucrecia Arana’, «desarrolló una impresionante trayectoria internacional que culminó con dos conciertos en el Royal Albert Hall de Londres y en el New Oxford Theatre. Durante la siguiente etapa de su vida laboral ocupó una cátedra en la Escuela Superior de Canto de Madrid hasta su jubilación», matizan desde la institución académica.

Rivadeneira vivió en la capital castellana desde los dos años hasta los dieciséis, cuando partió hacia Madrid, becada por la Diputación de Valladolid, para estudiar en el Conservatorio Superior de la capital.

Su amor por el canto, según advierte su biógrafo, nació en el seno del Coro de las Dominicas de San Pablo, dirigido por Heraclio García Sánchez, así como en las canciones populares gallegas que su padre, militar, le enseñó de niña. Y sería en la ciudad del Pisuerga donde, con 23 años, ofrecería su primera actuación amateur interpretando obras de Verdi, Bizet, Donizetti o Toldrá, recibiendo una gran acogida por parte de una prensa que se hizo eco de la sonoridad y el color de sus registros.

Con alfredo Kraus

Rivadeneira, que en 1957 se hizo con el Premio Nacional de Interpretación Lírica, completó su formación en la Academia de Música y Artes Interpretativas de Viena con Erik Werba, gracias a una beca de la Fundación Juan March –el director del Real Conservatorio de Música, Jesús Guridi, escribió una carta de recomendación–.

Entre 1951 y 1973 desempeñó su carrera profesional, en la que no faltaron hitos como los estrenos de Don Perlimplín de Rieti, sobre un texto de García Lorca, en el Teatro de los Campos Elíseos de París en el que fue su debur profesional; de El hijo fingido de Joaquín Rodrigo, en el Teatro de la Zarzuela; o de Soledad, de Juan Manén, en el Liceo de Barcelona.

Compartió cartel con cantantes de la talla de Victoria de los Angeles –en la última actuación de Rivadeneira, antes de dedicarse a la docencia–, Montserrat Caballé y Alfredo Kraus –en la reapertura del Teatro de La Zarzuela–.

Como docente, baste reseñar que hasta intérpretes como José Sacristán, en El hombre de La Mancha, Silvia Marsó o Gabino Diego han recurrido a sus enseñanzas para trabajar su voz.

Profesor de música en Secundaria y director del Aula de Música de la Universidade da Coruña entre 2005 y 2011, Pérez Fernández (La Coruña, 1965) fue discípulo de Rivadeneira, a quien hace algo más de una década ya le dedicaba un artículo en la revista Cavatina, de la Asociación Galega da Lírica ‘Teresa Berganza’ de Santiago de Compostela.

tracking