Izal, Cooper y Malla soplan 25 velas del Valladolindie
La veterana cita avanza una nueva edición con la incorporación de los tres artistas, que se suman al concierto que darán Corizonas, Siloé y Dorian en la plaza Mayor de Valladolid, el 11 de septiembre

Javier Vielba, ayer, en la presentación del Valladolindie.-PABLO REQUEJO - PHOTOGENIC
El Valladolindie, autoproclamado ‘el festival más largo del mundo’, continúa su marcha decidido a cumplir con su condición. Este año celebra su primer cuarto de siglo de vida y ya tiene programadas cuatro citas, la primera de ellas este sábado en la Feria de Valladolid.
La banda madrileña Izal regresará el 29 de junio al Valladolindie (22.00 horas) con la gira de Autoterapia, su cuarto disco de estudio, publicado hace ya un año. Vieja conocida del festival, la formación sabe de su buena comunidad de fieles en la ciudad –en 2016 llenó el LAVA en dos jornadas consecutivas con su disco Copacabana–.
El 3 de julio será turno para Cooper en el LAVA (22.00 horas). «Será un concierto especial. Ha decidido culminar una carrera de más de 30 años sobre los escenarios, así que será la última vez que se le pueda ver actuando en Valladolid», advirtió ayer Roberto Terne, responsable del festival.
Y si el 25 de enero Coque Malla detendrá en el LAVA (22.00) su gira Revolución, antes el Valladolindie regalará el que promete ser el plato fuerte del festival: la celebración con la ciudad de sus primeros 25 años de vida con un concierto de Dorian, los vallisoletanos Siloé y Corizonas en la plaza Mayor, en plenas fiestas de la Virgen de San Lorenzo.
«Queríamos grupos que entendieran bien la naturaleza de este festival», subrayó Terne antes de recordar que Dorian ofreció hace años un concierto en la sala Asklepios gracias al Valladolindie, con la presentación de El futuro no es de nadie.
Javier Vielba
También conocen la esencia de la cita los de Corizonas, formación rockera nacida del encuentro entre la veterana banda madrileña de surf rock Los Coronas y los vallisoletanos Arizona Baby cuyo líder, Javier Vielba, subrayó la importancia de la cita, con una dimensión que va más allá del mero goce musical. «Sigo siendo espectador. Cuando empezó en 1994, la palabra ‘indie’ se usaba poco y gente como yo iba a las pequeñas salas, en unos tiempos menos hiperconectados, para descubrir a pequeñas formaciones. Era algo a valorar. No existían los tutoriales de Youtube, y uno se fijaba en los amplificadores o los pedales que usaban esos grupos y tomaba nota. Te formabas como espectador y como músico», celebró el artista responsable también de un proyecto como El Meister.
Javier Vielba, que el año pasado celebró los 15 años de Arizona Baby, reivindicó la «cultura base» y animó a las instituciones a no «demonizar» la música en los pequeños locales, y a no asfixiarlas con exigencias kafkianas para actuar en directo.
Esa será una de las apuestas de futuro del festival, reconoció Terne:la de reforzar las programación en pequeños clubes que, con el tiempo, han ido perdiendo espectadores. «A mí me encanta ese formato, aunque sea menos rentable. Hay que tener el radar también puesto en la escena alternativa», defendió el programador, que a lo largo de esto años ha traído a la ciudad a grupos como Australian Blonde, Los Planetas, Fangoria, The Posies, Kase, Violadores del Verso o Miss Cafeína.