TEATRO ZORRILLA
Alfonso Lara recupera la voz libre de Chaves Nogales
«Sorprende la vocación del hombre por autodestruirse», advierte el actor, que lleva a las tablas la crónica periodística con las peripecias en la Rusia revolucionaria de un bailarín burgalés

Alfonso Leal, en el centro de la imagen, con el resto del elenco de ‘No me olvides’.-E.M.
Ecos de un pasado no tan lejano que resuenan en el presente. Alfonso Lara recupera la memoria de dos hombres libres hoy olvidados: el bailarín burgalés Juan Martínez y el periodista sevillano Manuel Chaves Nogales, que se hizo eco de sus avatares en el infierno de la Rusia revolucionaria con una crónica novelada que el primero lleva a escena, este sábado (20.30 horas), en el Teatro Zorrilla de Valladolid como director, guionista y cabeza de un elenco que completan Pepa Rus, Eva Boucherite, Rosa Fernández Cruz, Piñaki Gómez, Micaela Quesada, Juan Carlos Árraez y Pablo Rivero.
«Cuando leí la novela me pareció que la historia emocionaba y divertía a pesar de tener un humor tan terrible. La veía en el teatro, se me hacía fácil llevarla a las tablas al estar estructurada en cuadros, al ser una crónica novelada. Me remitía, de alguna manera, a los entremeses de Cervantes; el propio Juan Martínez no deja de ser un pícaro», evoca el responsable de la adaptación teatral de El maestro Juan Martínez, que estaba allí en declaraciones a este diario.
El autor de Un pequeño burgués en la Rusia roja o A sangre y fuego conoció a Juan Martínez en el París de los años veinte, ya de vuelta de la pesadilla. Allí escuchó el relato de persecuciones, hambre y asesinatos de un hombre que había bailado en frac ante la esposa del zar Alejandro III, para terminar cubierto de harapos y obligado a ejercer todo tipo de desempeños para sobrevivir.
Sueños rotos del individuo, del colectivo. «La obra cuenta el gran fracaso de la revolución y la desilusión que supone. Chaves Nogales, teniendo un pensamiento de izquierdas, no se privó de criticarlas cuando consideró que lo estaban haciendo mal. Esa independencia, esa objetividad, me interesaban muchísimo. De alguna manera, Chaves Nogales se veía reflejado en Juan Martínez como ser errante», puntualiza Lara, que se confiesa admirador de la producción literaria del reportero.
Y aunque éste no aparece en el montaje como personaje, su mensaje «de independencia, de permanecer frío dentro de los acontecimientos», está en toda su obra. «La gente debería leer Qué pasa en Cataluña, se quedaría sorprendida, seguramente dejaría de usar ciertas expresiones, de uno y otro lado de las ideologías, dejaría de manipular el discurso», advierte el director de No me olvides.
Para el conocido actor fue fundamental para llevar a escena las peripecias de la pareja de artistas ver el paralelismo con la situación actual. «Asistimos a la vuelta de cosas que en el pasado se asociaban a los totalitarismos. A ellos, a Juan Martínez y Sole, les tocó padecer la revolución rusa: siendo solamente una pareja española de bailarines flamencos, los ucranianos independentistas, los bolcheviques comunistas, los zaristas... todos quisieron acabar con ellos, matarles, por el hecho de ser cómicos y españoles. Les trataron fatal por ser diferentes. Es algo que me llama poderosamente la atención: sorprende ver cómo el ser humano tiene esa vocación por autodestruirse», lamenta.
Lara hace un mandato, No me olvides, a la hora de titular esta adaptación. Un guiño a su propia historia –una foto dedicada de su padre haciendo la mili, de cuando se carteaba con la que entonces era su novia– y una advertencia. «No podemos olvidar ni como individuos ni como sociedad», zanja.