GALERÍA LORENZO COLOMO ‘ABISAL’, HASTA EL 19 DE DICIEMBRE
Julio Martínez y la pasión por la «piel de la pintura»
Amplía el universo de su abstracción orgánica con una serie en la que abandona la contención pasada

Julio Martínez, el pasado viernes, en la Galería Lorenzo Colomo.-M. A. SANTOS
En tiempos de imposturas y discursos vacíos, hay quienes defienden la pintura como la trinchera final, como el refugio último del que entiende la creación como un ejercicio sincero que rehuye de la simple representación –entendida como trampantojo de lo real–, honesto e insobornable, ajeno a las modas imperantes. Es el caso de Julio Martínez (Piñel de Arriba, 1961), que estos días vuelve a la Galería Lorenzo Colomo con la serie Abisal. Técnicas mixtas sobre lienzo y papel.
Es el artista vallisoletano dueño de un universo plástico reconocible que ha ido desarrollando, evolucionando, desde el compromiso irrenunciable a unos ideales plásticos en trabajos como Horizonte o Nudos.
Un universo que, se diría, Julio Martínez ha ido construyendo a partir de los opuestos, de los juego de contrarios, desde el momento mismo de su concepción: una abstracción orgánica que apela a las emociones sin renunciar a un discurso teórico, que busca la frescura pese a cimentarse en el reposo y la maduración, que no renuncia a un orden armónico aunque sus elementos acaben por dominar toda la superficie, que ‘parte’ de lo natural pero sólo como motivo de inspiración, que muestra tanto como oculta, que proyecta luz desde la oscuridad o frialdad de sus fondos.
«Me interesa la piel, la corteza de la pintura», reconoce el artista frente a una de sus obras, poniendo el acento en la naturaleza orgánica de sus trabajos, realizados mediante la paciente superposición de capas, buscando un pintura que transmite una sensación de materialidad.
Evocaciones
Julio Martínez evoca constelaciones y microcosmos. Abandona la contención de antaño y abraza el estallido, el fogonazo formal y cromático. Sobre el lienzo y el papel nacen y se diluyen una suerte de organismos celulares, de cuerpos sugerentes que parecen entrar o salir por los márgenes de la obra, brotar y extenderse como el liquen como entes vivos.
Hasta en eso la pintura paciente de Julio Martínez parece hecha de tiempo.
Julio Martínez exhibirá las obras de Abisal hasta el próximo 19 de diciembre en la Galería Lorenzo Colomo, de 11.00 a 14.00 y de 18.00 a 21.00 horas, de lunes a viernes.