Exposición en Santa María La Real ‘El murmullo de las piedras’
Yordanov captura el ‘latido’ atrapado en piedras milenarias
El artista búlgaro afincado en Valladolid recrea el patrimonio de Castilla y León a través de sus pinturas transformando la piedra en algo espiritual

Daniel Yordanov trabajando en una de sus obras.-CÉSAR DEL VALLE
El patrimonio de Castilla y León es la fuente de inspiración de Daniel Yordanov. Este artista búlgaro afincado en Valladolid desde hace casi 30 años rescata la vida atrapada en las piedras milenarias de la Comunidad transformando estos tesoros escultóricos y arquitectónicos en algo atemporal y espiritual.
Desde ayer y hasta el próximo 28 de octubre, el centro expositivo Rom del Monasterio de Santa Maria la Real en Aguilar de Campoo acoge El Murmullo de las piedras, el resultado de un proceso de investigación de más de diez años.
Su trabajo es una suerte de pequeño emocionario. Y es que Yordanov busca su inspiración en la obra de artistas medievales, renacentistas, barrocos o contemporáneos estudiando cada milímetro, cada detalle, cada rasgo de la piedra, cada ‘latido’.
Porque a pesar de su apariencia realista, su reto no es reproducir, sino captar y transmitir sensaciones a través de la pintura.
Capiteles, cornisas o esculturas que reproduce con fidelidad pero jugando, a la vez, para mostrar la transformación de la piedra en algo atemporal y espiritual. Son tesoros en piedra a los que Yordanov dota de alma. Como ocurre con el capitel del convento de las Dueñas de Salamanca que, pese a su tosquedaz y rigidez, flota en el aire rendido ante el aleteo de un pequeño colibrí o un majestuoso toro de Guisando acompañado por un delicado pajarillo. Símbolos de un pasado esplendoroso que sorprenden por su cercanía.
Obras que destilan fragilidad y fortaleza, rigidez e ingravidez. Yordanov atrapa el tiempo y lo devuelve al presente con un lenguaje contemporáneo.
«Las piedras de Daniel Yordanov tienen vida, porque el olvido del pasado es la destrucción del presente», dice sobre su obra Javier Blas, coordinador de proyectos de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando.
Para formar parte de este exposición, el artista ha seleccionado nueve obras, nueve pinturas de gran formato, una por cada provincia de Castilla y León. Piezas evocadoras que, como apunta el catedrático emérito de la Universidad de Valladolid, Fernando Manero, invitan al espectador a «desentrañar los mensajes» que parece contener cada lienzo.
Así, pese a la bidimensionalidad de la obra, su fuerte carga realista lleva al espectador a imaginarse frente a un retazo de arquitectura cargado de historia. Es materia transformada en emoción.
Un ‘murmullo’, un eco, un rumor de piedras milenarias. Fragmentos de memoria que Yordanov rescata y devuelve al presente.