Del momento Gallagher al carrusel de sorpresas en la Plaza del trigo

Liam Gallagher saltó al escenario principal el viernes por la noche.-ARCALLE-SONORAMA RIBERA
La presencia de Liam Gallagher era una de las visitas de relumbrón del Sonorama. Cuentan quienes en su concierto estuvieron que el británico estuvo de diez, tanto como para perdonarle el lapsus que tuvo en el que se presumía como el gran momento de la noche. Tocaba el momento Wonderwall. Himno de propios y extraños a Oasis. Y algo pasó que el artista paró la canción y la volvió a empezar. Anécdota para la colección. La madrugada del viernes se alargaría para cumplir la hoja de ruta, con los chutes de energía de Viva Suecia y La M.O.D.A., dos bandas en el escenario principal que saben lo que es pasar por los secundarios, como notas destacadas. Y el sol, cabroncete con pintas, que en pleno agosto no perdona, madrugó para acompañar de nuevo a los festivaleros por las calles de la villa. El Trigo volvería a ser un hervidero, bota de vino mediante, con el amigo Cayetano de Carolina Durante y la sorpresa de Lori Meyers y sus 20 años en escena, y el Charco bailaría con Nathy Peluso, y el Castilla y León con La bien querida... E Izal prometía una nueva noche mágica.