Olmedo Clásico los números imaginarios levanta un montaje participativo de 4 horas
Un ‘Hamlet’ inmersivo invita a experimentar su drama
Carlos Tuñón: «Es el público con su reacción el que hace la función, y eso es muy especial»

Una imagen del ‘Hamlet entre todos’ de Los Números Imaginarios.-E.M.
El Olmedo Clásico encara su recta final ofreciendo a su público la propuesta más singular de esta decimotercera edición, la que brinda Los Números Imaginarios en el Centro de Artes Escénicas San Pedro, hoy y mañana (10.30 horas): Hamlet entre todos.
Y es que el público será también responsable de revivir la tragedia del príncipe danés, interpretado por Alejandro Pau, durante... cuatro horas. «Si hiciéramos Hamlet a la manera tradicional, palabra por palabra, el montaje se extendería a lo largo de cinco horas. Así se monta en Inglaterra. Esta es una obra enorme, en la que es fundamental la dimensión psicológica del personaje. Hamlet desconfía de todo, necesita pruebas, así que colocaremos al espectador en el epicentro del drama», explica a este diario Carlos Tuñón, director de un montaje que comienza con un casting al público que llega para asistir a la boda entre la viuda Gertrudis, madre de Hamlet, y su tío, el recién coronado Claudio.
Como los cómicos ideados por Shakespeare, que al llegar a la corte muestran la verdad a través de la ficción de su teatro, Los Números Imaginarios confía ese papel a los asistentes, divididos en cuatro grupos que representan a un personaje esencial del drama: los nuevos reyes, la pretendida por Hamlet Ofelia y su amigo Horacio. «Hamlet se dirigirá a cada una de las cuatro gradas como si fuera un único personaje. Cada una reaccionará como considere; ellas hacen la función y eso es muy especial», afirma Tuñón.
La compañía, que lleva cinco años investigando sobre un teatro experiencial e inmersivo, y que ya en 2015 estrenó en Olmedo la sección ‘De aperitivo un clásico’ con La cena del rey Baltasar, defiende que con su propuesta no hacen otra cosa que conectar con las viejas formas de hacer teatro. «En las fiestas barrocas o en las dionisíacas griegas, el público se pasaba el día en el teatro, comiendo, bebiendo y relacionándose. En nuestro Hamlet también se come y se bebe. Nuestro público vive una experiencia, no viene de paso», subraya el director, también en el papel de uno de los ‘asistentes’ de Hamlet (Bernardo), como también Pablo Gómez Pando (Marcelo), Irene Domínguez (Cornelia), Paloma García Consuegra (Victoria), Antiel Jiménez (Francisco), Miguel Ruz (Osric) y Jesús Díaz y Paula Amor (Reinaldo).
Creep, Wonderwall... En Hamlet entre todos suenan Radiohead, Johnny Cash, Oasis, Beatles o Silvio Rodríguez. «Tiene que ver con el imaginario colectivo, con los códigos de hoy. Nuestro Hamlet también se siente un bicho raro, es un joven que no entiende cómo funciona el mundo y necesita expresarse... Y lo hace a través de la música. Mezclamos códigos y lenguajes, como no puede ser de otra manera viviendo en una sociedad tan fragmentada como la nuestra», defiende Carlos Tuñón. «Aquí todo es posible, no hay fronteras», sentencia.