LIBROS / PRESENTA 'TATÁ MULONGO' MAÑANA EN OLETVM
Retamal novela el tráfico humano en Mozambique
«En Mozambique la corrupción es un comportamiento aceptado. Allí todo es posible, sobre todo, si el dinero es el anfitrión en la toma de decisiones»

José Luis Retamal junto a la portada de su libro que presenta mañana en Oletvm.-E. M.
Hace ocho años, José Luis Retamal (Cáceres, 1985) viajó a Mozambique formando parte de un proyecto de desarrollo social. Allí, conoció la vida, costumbres y hábitos del pueblo mozambiqueño, sus playas, sus paisajes paradisiacos, y «sus encantos innatos», pero también conoció la cara más oscura del país. Ahora, todas estas vivencias las ha recogido en el libro Tatá Mulungo que mañana, día 1, presentará en la librería Oletvm (19,00 horas) en un acto en el que también intervendrán Beatriz Garrachón, integrante del Club de Opinión Santiago Alba y el periodista y escritor Miguel Ángel Carmena.
Aunque antes había escrito algún relato corto, esta novela supone su primera incursión literaria. Lo hace de la mano de la editorial Camelot.
En Tatá Mulungo, Retamal se zambulle en el tema del tráfico humano en Mozambique. «El libro está basado en hechos reales, una realidad vigente en esta excolonia portuguesa» y, aunque los protagonistas no han sido víctimas directas del tráfico humano -«uno sí lo fue, aunque afortunadamente escapó», dice- «son niños reales, de carne y hueso, con historias verídicas»
Tatá Mulungo desvela el desenlace de la historia en las primeras páginas. Así, Retamal relata cómo el tráfico humano se nutre de huérfanos que habitan un centro social: Jardim das Crianças (Jardín de los críos). Ante la ausencia de un culpable, la abundancia de rumores y la carencia de pruebas, el centro es cerrado por las autoridades empujando al resto de huérfanos de nuevo a la indigencia y al desamparo. El narrador de esta historia es el Viento (Mòya en changana, una de las lenguas del país) y su fuente de información será el Eco, que todo lo repite.
«El Jardim das Crianças existe realmente aunque he modificado el nombre», explica Retamal, quien colaboró con este centro durante siete meses. También los personajes secundarios que aparecen «son proyecciones de perfiles reales».
Uno de los personajes principales de Tatá Mulungo (Adiós, blanco, en changana) es HugoHernández, quien abandona una vida repleta de comodidades para entregarse plenamente al trabajo social en este centro infantil como voluntario.
Así, Retamal relata la vida, costumbres y hábitos del pueblo mozambiqueño y la historia de diez niños que viven en el centro, aunque cada uno es oriundo de una de las diez provincias en las que distribuye en país. «Y como toda historia tiene un villano, ésta no iba a ser menos», dice. Rob Rain, «un afrikaans apolíneo, es un cirujano psicóptata. Su mujer, la angelical y trastornada danesa Heidi Hansen le ayudará a secuestrar niños».
No serán los únicos personajes que mostrarán un comportamiento amoral y punible. «Todos los protagonistas de la obra se saltarán los límites de las buenas costumbres».
Y es que Mozambique, dice Retamal, «es un país donde todo es posible, principalmente si el dinero es el anfitrión en la toma de decisiones. Las enfermedades baten cada rincón del país, la basura forma parte de la decoración rural y urbana y la corrupción es un comportamiento aceptado».