Diario de Valladolid

LAVA ‘Caída del cielo’, sábado a las 20,30 horas

Un viaje flamenco de libertad

Rocío Molina celebra la vida y su condición de mujer con una obra galardonada con tres Premios Max

La bailaora malagueña Rocío Molina, en un momento del espectáculo ‘Caída del cielo’ que llega este sábado al LAVA.-EM

La bailaora malagueña Rocío Molina, en un momento del espectáculo ‘Caída del cielo’ que llega este sábado al LAVA.-EM

Publicado por
A. F. / VALLADOLID
Valladolid

Creado:

Actualizado:

«Un cuerpo que celebra ser mujer, inmerso en el sentido trágico de la fiesta...». Es la carta de presentación de Caída del cielo, la última propuesta de la bailaora malagueña Rocío Molina y codirigida por Carlos Marquerie, con la que el Laboratorio de las Artes arranca la programación de este año.

Una obra repleta de contrastes en la que el baile se convierte en una celebración de la vida y de la condición de mujer que recala este sábado en la sala Concha Velasco del LAVA avalada con tres Premios Max: Mejor Coreografía, Mejor Diseño de Iluminación y Mejor Intérprete Femenina de Danza.

Producida junto al Théatre National de Chaillot (París) en colaboración con el INAEM, el flamenco que propone Rocío Molina en Caída del Cielo ahonda en sus raíces, pero se abraza también a las vanguardias y a otras maneras de entender la escena tejiendo alianzas con otras disciplinas, con otros lenguajes, consciente de que el flamenco es una expresión «libre y de libertad». Y es que la malagueña es punta de lanza de una generación de artistas que busca nuevas maneras de expresar el arte y el baile flamenco.

Caída del cielo es una obra visceral. Un viaje, un tránsito y un descenso que Rocío Molina, Premio Nacional de Danza en 2010, recorre con su cuerpo guiada por su baile, transitando entre luces y sombras por un territorio desconocido y celebrando su feminidad sintiéndose «más mujer que nunca». Así, la bailarina y coreógrafa dibuja con su cuerpo la tensión y el extremismo de la vida dando un nuevo giro al flamenco pero sin perder su esencia.

El espectáculo arranca de una manera angelical y luminosa. Poco a poco, comienza el descenso y la danza se va convirtiendo en algo inquietante. Un viaje donde, cual ángel caído, pasa de la luz a las sombras, del orden al caos. «En el viaje parece que se quiebra el alma y que nos sumergimos en un mar denso y opaco, un paisaje oscuro plagado de luciérnagas que en nuestra caída nos guían y elevan hacia paraísos oscuros y tinieblas de color en continuo movimiento», señala Carlos Marquerie, en la presentación de la obra.

Es la pasión encarnada. Vida y sufrimiento. Rabia y belleza. Lo palpable y lo oculto. La lógica y el deseo. «Silencio, música y ruido de territorios desconocidos», apunta Marquerie.

Caida del cielo llega este sábado al LAVA con la colaboración en la composición musical de Eduardo Trassierra, José Ángel Carmona, José Manuel Ramos ‘Oruco’ y Pablo Martín Jones.

Será a las 20,30 horas y el precio, 17 euros.

tracking