EXPOSICIÓN / HASTA EL 17 DE SEPTIEMBRE
Esteban Vicente inunda de color y luz el Herreriano
El museo exhibe obras del pintor y de artistas contemporáneos como Barradas, Ramón Gaya o Hall

Beatriz Pastrana y Ana Redondo contemplan una de las obras expuestas de Esteban Vicente.-J.M.LOSTAU
Esteban Vicente hizo del color y de la luz sus medios favoritos de expresión. Ahora, el Museo Patio Herreriano se hace eco del valor que estos dos elementos desempeñaron en el universo creativo del artista adentrándose en su obra y explorando las influencias que recibió de sus contemporáneos. Desde ayer y hasta el próximo 17 de septiembre, la Sala 7 del Museo Patio Herreriano reúne una treintena de obras, en su mayoría procedentes de la Colección Arte de Contemporáneo, de una quincena de artistas que reflejan las influencias que el maestro recibió en Europa antes de trasladarse a Estados Unidos en 1936 corroborando el criterio acuñado por Vicente Esteban de que «el color es la luz».
Así, el valor de la luz como elemento plástico inunda la sala que se vertebra en tres espacios. El primero reúne la herencia cubista sobre la que Vicente asentaría su obra posterior a través de pinturas de Rafael Barradas, Francisco Bores y, sobre todo, de Daniel Vázquez Díaz.
En segundo lugar se exhiben las creaciones, según destacó la comisaria de la exposición, Beatriz Pastrana, «de artistas de pintura clara o artistas poetas que vinculan la literatura con las artes clásicas» y que conectan con el ambiente artístico vallisoletano de las primeras décadas del siglo XX como Cristóbal Hall o Mariano Cossío.
Por último, se aborda la influencia de la Escuela de París de gran repercusión en los artistas de esta época «y que sintetiza el cubismo y el lirismo en la pintura aglutinando las nuevas vanguardias». Así, en este espacio se muestran obras de Bores, Pancho Cossío, Manuel Ángeles Ortiz o Alfonso de Olivares, entre otros.
Yjunto a estos lienzos, el recorrido finaliza con un espacio dedicado a Esteban Vicente. En esta ocasión, sus lienzos dialogan con las del artista andaluz José Guerrero en los que, una vez más, el color, la luz y el trazo se convierten en principales protagonistas.