XX FESTIVAL DE TEATRO ALTERNATIVO DE URONES. CON ‘OLEA’ CIERRA SU TRILOGÍA AGRÍCOLA
Visitants reivindica en el Fetal «el apego a la tierra»
La compañía de Tomás Ibáñez ha desarrollado parte del proyecto en una residencia artística en Urones

Paula Romero y Sonia Alejo durante un ensayo en Urones de ‘Olea’.-FETAL
Primero fue Ruralfoc, un espectáculo itinerante con el que llevó al espectador por un viaje a través de la técnica ancestral del cultivo del cereal. Después llegó Solsticio, con la vid como protagonista. Ahora, la compañía valenciana Visitants cierra su trilogía agrícola mediterránea con Olea, el espectáculo con el que brota la programación del Festival de Teatro Alternativo Fetal en su corazón terracampino: Urones de Castroponce. Será esta noche, a las 22.00 horas, en la Era.
Un espectáculo de danza, música, poesía y pirotecnia que tiene en Urones parte de su savia, pues la compañía que dirige Tomás Ibáñez ha trabajado su pre-estreno durante una residencia artística en la localidad vallisoletana. «Hemos podido hacer todo el ensamblaje de las piezas interpretativas, de los solos de danza con la pirotecnia, por ejemplo, en tiempo real. También condicionan las inclemencias meteorológicas, pero eso forma parte de la creación de esta pieza», celebró el director.
«En esta pieza hablamos del olivo como metáfora de las culturas mediterráneas: Queremos transmitir al espectador la idea de la importancia de un elemento como la olivera, algo femenino que está muy presente en las culturas mediterráneas, en el cultivo de la tierra, en el cuidado de la sociedad y de los hombres», explicó Ibáñez.
Responsable de espectáculos como lluvia de palabras, Judit&Paul o el recientemente estrenado Tempus, en esta ocasión Visitants sitúa al espectador por primera vez en mucho tiempo fuera del espacio escénico, ocupado por Paula Romero y Sonia Alejo, responsable esta última también de los textos y la dramaturgia de Olea.
¿Qué quedará en el espectador que haya contemplado esta trilogía agrícola? «El apego a la tierra y el descubrir algo de lo que no debemos desprendernos: el contacto con la tierra, que es esencial para entender quiénes somos y cómo somos. En Urones, en Tierra de Campos, el cultivo del cereal condiciona la vida de las personas que viven aquí de la misma forma que las personas que viven del olivo en Andalucía o en la cuenca mediterránea. No se puede perder eso de vista», aseguró Ibáñez.