El Calderón acogerá el 27 de junio el estreno de ‘Green-eyed monster’, un espectáculo “transversal” con 55 jóvenes amateur y 5 actores profesionales

El montaje forma parte del proyecto La Nave, promovido por el Teatro y la compañía Rayuela, que busca ayudar a jóvenes entre 16 y 26 años a encauzar su creatividad

La concejala de Cultura y Turismo, Ana Redondo, participa junto al director del Teatro Calderón, José María Viteri, y Nina Reglero y Carlos Nuevo, directores de "La Nave", el espectáculo "Green eyed-monster", a partir del Otelo de William Shakespeare-ICAL

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ICAL

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A comienzos de octubre de 2014 echó a andar La Nave, un proyecto “innovador y pionero” en España, en palabras de la concejala de Cultura y Turismo, Ana Redondo, que busca acercar las artes escénicas a los adolescentes, para involucrarles y convertirles en protagonistas de sus propias creaciones. La propuesta, promovida por el Teatro Calderón de Valladolid y la compañía Rayuela, dio sus primeros frutos en forma de propuesta escénica en junio de 2015, y ahora, un año después, apuran las últimas semanas antes de presentar en sociedad su nuevo retoño: ‘Green-eyed monster’, un acercamiento al problema del maltrato y la violencia de género, a partir del ‘Otelo’ de William Shakespeare.

El montaje tendrá su estreno el próximo 27 de junio y contará con una segunda función un día después, a partir de las 20.30 horas; las entradas ya están a la venta a precios de entre 6 y 10 euros. Sobre el escenario se verá el trabajo de los 55 jóvenes de entre 16 y 26 años que integran el colectivo (entre los que se reparten tareas de músicos, actores, escritores, bailarines, diseñadores o creativos audiovisuales), junto a 5 actores profesionales de su misma edad, todos ellos conducidos por la mano de un equipo que lideran Nina Reglero, desde la dirección de escena y dramaturgia, y Carlos Nuevo, como responsable del espacio escénico, y que cuenta con Chevi Muraday a cargo de la coreografía, Ana Garay en el vestuario y Luis Perdiguero en la iluminación.

En la presentación del nuevo espectáculo, el gerente del Teatro Calderón, José María Viteri, destacó que el estreno es “un gran acontecimiento teatral”, que está siendo “seguido de cerca por responsables de programación” de la Red de Teatros de Castilla y León. “Hay gente muy pendiente de lo que sucede aquí, y en otoño queremos comenzar una campaña escolar para acercarnos a los nuevos públicos”, destacó.

Nina Reglero afirmó que, con esta propuesta, se están “inventando una forma de trabajo totalmente contemporánea, donde son los navegantes quienes ofrecen pistas sobre lo que se va a explorar”. “El objetivo de este proyecto es conocer a los jóvenes para relacionarnos con ellos, y que descubran todo lo que tienen de escénico mundos como el audiovisual, el dibujo o la poesía”, detalló.

Según concretó, ‘Green-eyed monster’ “surgió de una búsqueda en torno al drama del maltrato de género y los neomachismos en los nuevos medios de comunicación”. “Es un proyecto gigante y maravilloso, y nuestra idea es girar y conseguir ‘feedback’ de un público joven. Queremos ver qué opina, dónde está y cómo podemos llegar a él”, añadió.

Por su parte, Carlos Nuevo explicó que La Nave “es un proyecto transversal, que no se limita a ser un programa pedagógico, ya que en él se busca potenciar y materializar la pulsión creativa de los participantes, para crear a partir de lo que ellos aportan”.

En la presentación también intervinieron tres de los jóvenes que participan en la propuesta: la compositora Beatriz Karranza y los actores Pablo Lorenzo y Gracia Molpeceres. La primera de ellos apuntó que en el montaje “todo el mundo tiene que aportar” y señaló que “lo que transmiten los actores y el trabajo de la música en directo o los audiovisuales se va retroalimentando hasta configurar algo que va a ser mágico”.

Por su parte, Lorenzo recordó los orígenes del proyecto, cuando comenzó su andadura dos años atrás: “Esto ha sido un salto al vacío. Cuando llegamos ninguno de nosotros sabíamos dónde nos metíamos. Esto era una locura y Nina nos dijo: ‘Empezad a crear algo’. A partir de unos ejercicios instantáneos y de que se nos propusiera un tema, comenzamos a investigar, escribir textos y canciones, hasta que hemos juntado todo y hemos comprobado cómo tiene sentido”. En ese sentido, Molpeceres señaló que “ha sido muy duro”. “Fue muy loco ponernos todos de acuerdos pero ahora estamos muy orgullosos y va a ser genial ver el resultado sobre el escenario”, completó.

Despertar inquietudes

El coreógrafo Chevi Muraday, por su parte, subrayó que “lo más maravilloso” del proceso ha sido “ver cómo se despiertan inquietudes entre los navegantes”, dentro del “espacio de encuentro propuesto”. “Son gente muy joven, que no tienen herramientas donde agarrarse, como puede hacer un profesional a la hora de improvisar, y articular esas inquietudes para que sean capaces de escucharse a sí mismos está siendo muy bonito”, relató.

Tras destacar que proyectos como éste “son vitales para la sociedad actual”, apuntó que el “microuniverso” de cada uno de los participantes “tiene mucho que ofrecer”, y destacó su gratitud por formar parte de una “aventura” en la cual su trabajo es “organizar toda la energía y todo el material disponible para que el público “entienda dónde queremos ir”.

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También intervino la diseñadora de vestuario Ana Garay, que apuntó que La Nave “es un proyecto con mucha intención”, y que desde su faceta ha procurado “persoanlizar y sacar lo mejor de cada uno” de los participantes. “Queda mucho trabajo por hacer aún y poco tiempo para hacerlo. Esto sigue en marcha, ahora sólo falta sabr adónde llegamos”, sentenció.