TEATRO CALDERÓN
Adolfo Fernández: «aún se repite la historia de medea»
Plaza dirige un montaje «agarrado al clásico» sobre textos de Séneca, Eurípides y Apolonio de Rodas

Adolfo Fernández y Ana Belén en plena representación de ‘Medea’.-EL MUNDO
La trágica Medea vuelve a escena en el Calderón (hoy y mañana, a las 20.30 horas; el domingo, a las 19.30). Después de que el Coliseo vallisoletano acogiera el pasado mes de noviembre la propuesta de Andrés Lima con Aitana Sánchez-Gijón, este fin de semana le toca el turno a Ana Belén, a las órdenes de José Carlos Plaza, con una dramaturgia de Vicente Molina Foix a partir de los textos de Séneca, Eurípides y Apolonio de Rodas.
«Son dos registros muy diferentes.Plaza se agarra al clásico y Lima hace una propuesta más tribal, esencial... Conviene ver la dos, están defendidas por dos actrices impresionantes», advirtió ayer a este diario Adolfo Fernández, encargado de dar vida a Jasón.
El actor (Mujeres en el parque, Hable con ella, Aguila roja) fue muy claro a la hora de explicar la motivación del héroe para abandonar a Medea, que había renunciado a todo por él y que, llevada por el odio y el dolor, acabará inflingiéndole el mayor mal posible. «Él está muy enamorado y actúa en contra de sí mismo cuando varía su realidad: ha de desprenderse de su piel de guerrero para convertirse en político», advirtió Fernández que, claro está, accederá a la propuesta de Creonte (Poika Matute) de casarse con su hija Creusa (Leticia Etala), una «muchacha débil e insulsa».
«Él trata de explicarle a Medea que solo busca un futuro para sus hijos. Pero es un hombre tosco, que viene de luchar contra toros enardecidos. Tiene ese aspecto defensivo que tienen muchos hombres, que antes de mostrar su afecto construye un muro de tosquedad para que no se vea su sensibilidad»», reflexionó Fernández.
héroe inesperado
Su Jasón es, además, «un héroe a la contra», que «crece sin familia», que ha sido empujado a su destino por Medea y su padre. «Hay un momento muy hermoso en la obra, cuando ha tomado la decisión de separarse de Medea y ella le recuerda el tiempo en el que él nunca temió nada, y Jasón reconoce que solo fue un invento... Eso lo podría decir alguno de esos chicos de hoy, que de la noche a la mañana se convierten en protagonistas, sin preparación alguna, para verse en un abismo el día en que se les acaba la fama», advirtió el actor.
Para Fernández, Medea «es una mujer única dentro de su tiempo». «No es una mujer convencional», aseguró. Se rebela contra la ‘naturaleza mísera’ de la mujer que denunció Eurípides, obligadas a disponer de una buena dote para encontrar un marido que se convirtiera en ‘amo’ de su cuerpo.
Pero la Medea enérgica y decidida cambia al descubrir que sus sacrificios y renuncias por amor fueron en balde. Ella mata a sus hijos para hacer sufrir más a un Jasón que verá morir también a su valedor y a la hija del tirano pues, como ella dice, los tuvo por él, para perpetuarle. «Era una mujer al servicio del héroe. Lo terrible es que cada cierto tiempo tenemos historias como estas en nuestra realidad», recordó el actor, convencido de la imposibilidad de «justificar» a Madea. «Como ser humano y como padre me parece que es el acto de locura de alguien que ha dejado de ser él y se ha convertido en un monstruo».