palencia
'Patrimonio en danza' pone en valor la riqueza de la danza de danzantes
La muestra, que consta de más de 150 piezas, puede verse en el Centro Cultural Provincial de la capital
El Centro Cultural Provincial acoge desde este lunes, 23 de febrero, la muestra ‘Patrimonio en danza’, una exposición que presenta la riqueza etnográfica de la provincia de Palencia a través de más de 150 piezas uno de los máximos exponentes de su patrimonio inmaterial de la provincia: la danza de danzantes.
La muestra repasa el papel de las cofradías y sus símbolos en el mundo rural, el espacio geográfico y temporal de la danza de danzantes, los instrumentos musicales y la documentación escrita, los autos teatrales o la indumentaria de la danza. Vitrinas, paredes y maniquíes acogen las piezas acompañadas por un importante fondo documental gráfico donde destacan fotografías desde principios del siglo XX hasta nuestros días.
El objetivo es poner en valor este singular acervo etnográfico a través de esta iniciativa, organizada por la Diputación y la Coordinadora de Danzantes, que cuenta con la aportación de piezas de particulares, ayuntamientos, cofradías, cuadrillas de danzantes, parroquias, músicos, archivos, museos y asociaciones culturales de más de 25 pueblos de la provincia.
La exposición podrá verse hasta el 5 de abril en el Centro Cultural, en horario de 11 a 14 y de 17 a 21 horas de lunes a sábado y los domingos de 11 a 14 horas.
La danza de danzantes, ejecutada en grupo, enmarcada en un ritual, con coreografías e indumentarias propias y generalmente ejecutadas sólo por hombres, ha tenido siempre un destacado papel procesional y ha estado vinculada desde antiguo a las cofradías del mundo rural. La riqueza de sus elementos y la conservación de sus ritos hacen que se concentre en la geografía provincial uno de los conjuntos más importantes de la Península.
Ritos complejos
Los danzantes de Palencia tienen ritos complejos; no hay dos danzas iguales y dentro de su repertorio se incluyen además de las danzas de palos o paloteos, las danzas procesionales, trenzados de cintas, pasacalles de autoridades, versos, autos teatrales, músicas propias, indumentarias y un sinfín de singularidades que los convierten en un patrimonio único.
Dentro de los distintos elementos de la danza destaca por su carácter la indumentaria, conservándose en Palencia dos tipologías diferenciadas. La más común, repite las libreas más abundantes en el resto de la Península, donde destacan las enagüillas que junto con el encintado simbólico y otros elementos como pañuelos, sombreros o mandiletes dan empaque a los danzantes.
Menos abundante es el vestir de casaca y calzón de telas ricas que ha quedado relegado a unas pocas y singulares cuadrillas del sur provincial.
La danza está compuesta generalmente por ocho danzantes y un director, que ejecutan su repertorio para dar realce a la fiesta del titular de la Cofradía y en menor medida aparecen vinculadas a otros evento.
En cuanto al acompañamiento musical de las danzas de danzantes, hasta finales del siglo XIX fueron acompañadas por el tamboritero que, en una misma persona, ejecutaba las danzas al son de la flauta de tres agujeros y el tamboril. Este instrumentista perduró hasta la década de los años 40 en las danzas de Villamediana y Palencia capital, donde se mantuvo vinculado a los danzantes de La Puebla). La gran mayoría de danzas sustituyeron al tamboritero por el dulzainero desde principios del siglo XX siendo actualmente el acompañamiento habitual de las mismas.
Las Danzas de Danzantes acompañan fiestas únicas en la provincia como son el Corpus de Cevico de la Torre, las fiestas de San Telmo de Frómista, la Virgen del Valle de Saldaña, la romería de Nuestra Señora de Alconada de Ampudia, Valdesalce en Torquemada o las fiestas de la Virgen del Castillo con sus danzantes y chiborra en Cisneros.