Medio Ambiente prohíbe barbacoas y usar maquinaria por riesgo de fuegos
CCOO denuncia que el operativo forestal «no se adecua» a la realidad de Castilla y León
Mariano Sanz Lubeiro y Crsitina de la Torre durante la presentación del catálogo de medios de extinción de incendios.-ICAL
La consejería de Fomento y Medio Ambiente declaró ayer la alerta de riesgo de incendios en toda la Comunidad a partir del próximo lunes día 22 y hasta el 24 de julio por las altas temperaturas causadas por una masa continental sahariana.
A estas elevadas temperaturas, se suman los vientos «continuados» de componente sur con velocidades entre 10 y 25 km/h y las «altas probabilidades» de tormentas con rayos, según advirtió la Junta en un comunicado.
Las zonas donde se prevé mayor riesgo son el Sistema Central, desde la zona de Béjar (Salamanca), la Sierra de Ávila y la parte occidental de la Sierra de Segovia, así como el centro de la Comunidad, en especial Valladolid y Segovia, «debido al elevado déficit hídrico acumulado».
Estas condiciones meteorológicas «agravan la actual situación de sequía y disparan el riesgo de incendios forestales», por lo que durante estos días, la Junta insiste en la «prohibición de hacer fuego y usar maquinaria en el monte».
Además, suspende el uso de ahumadoras en la actividad apícola, las autorizaciones de uso del fuego y de fuegos artificiales y prohíbe del uso de maquinaria en el monte en una franja de 400 metros de terreno rústico cuyo funcionamiento genere fuego, como sopletes, soldadores y radiales.
Asimismo, la Junta solicitó a la población la «máxima precaución» en sus actividades al aire libre, primando su seguridad, así como la de los demás habitantes, la de sus bienes y la del monte, avisando a través del 112 de la existencia de posibles incendios forestales.
Por su parte, Comisiones Obreras (CCOO) denunció ayer que el modelo forestal de Castilla y León «no es adecuado a la realidad de la Comunidad», tal y como manifestó la secretaria de Migraciones y Medio Ambiente de CCOO Castilla y León, Cristina de la Torre, durante la presentación del catálogo de medios de extinción de incendios.
EMPRESAS PRIVADAS
Una de los motivos de denuncia se encuentra en el «gran peso» de las empresas privadas dentro del modelo forestal –la Comunidad se sitúa en tercera posición (con un 44% frente a una media nacional de un 13%) solo por detrás de Murcia y Madrid–.
Otro de los puntos clave se encuentra en la composición del operativo, pues los trabajadores realizan a la vez labores de servicio –sofocar incendios– y de obras y mantenimiento –reforestación, poda...–. Por ello, solicitaron la «profesionalización» del sector, ya que, como recalcaron, es un trabajo «muy duro» y una labor de «mucho riesgo» que debe estar «bien organizada».
Por otro lado, criticaron la inactividad del operativo en invierno. «La prevención y el trabajo se tendría que hacer durante todo el año», pues además, serviría para el «asentamiento» en el medio rural, aseguró Fernández y «se lucharía contra la despoblación».
Tras estas denuncias, Fernández concluyó que el operativo de incendios de Castilla y León está «obsoleto no, lo siguiente».
Por su parte, Sanz Lubeiro manifestó el interés de CCOO por conseguir un modelo «basado en un sistema público» que incluya la «prevención, extinción y recuperación» de los lugares dañados.
En relación con la formación del nuevo gobierno castellano y leonés, desde CCOO requirieron que esta corporación tenga una «clara apuesta» por lo forestal, así como por la inversión, ya que de los 463 millones de 2008 se pasó a 193 en 2014.
En esta misma línea, criticaron el «apagón informativo» por parte de la Junta de la Comunidad ante los últimos episodios de incendios forestales. Así, Sanz concluyó que «no interesan los datos y por eso han desaparecido; no es una casualidad, es un interés político».