SORIA
El PSOE gana por primera vez a un Partido Popular que pierde 18 puntos
Ciudadanos crece y se convierte en la tercera fuerza gracias al hundimiento de Podemos, mientras Vox se coloca en cuarto puesto

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Los socialistas han conseguido ganar por primera vez en su historia unas elecciones generales en Soria, algo que parecía impensable al contemplar los resultados de junio de 2016. Los populares sacaron entonces una diferencia de más de 9.500 votos al PSOE, una renta que han visto evaporarse por la fragmentación de la derecha y sus propias debilidades como consecuencia de una crisis interna casi permanente. Los socialistas sacan ahora casi 3.000 votos al PP.
La incertidumbres sobre el reparto de diputados para el Congreso en Soria eran nulas. Con un reparto de solo dos escaños, el bipartidismo es una obligación. Así que se ayer se produjo lo esperado, el reparto de uno para el PSOE y otro para el PP. Pero lo sorprendente es que los socialistas consiguen ese puesto en el Congreso como la fuerza más votada de Soria, algo que no había sucedido nunca, mientras los populares tienen que conformarse con ocupar el segundo puesto.
Los socialistas obtienen un importante triunfo moral en número de votos gracias a su propio empuje y al hundimiento de su principal adversario. El socialistas Javier Antón Cacho vuelve al Congreso de los Diputados notablemente reforzado. En las elecciones del 26 de junio de 2016, el respaldo a la lista socialista no llegó al 26% y en los comicios de ayer consiguió superar el 31%.
Mientras el crecimiento de los socialistas se explica por los votos perdidos por Podemos e Izquierda Unida y el aumento de la participación, la caída de los populares se debe a la emergencia de Vox, el crecimiento de Ciudadanos y la participación en las generales de una Plataforma del Pueblo Soriano plagada de antiguos altos cargos del Partido Popular, que araña más de 2.600 votos y se coloca como sexta fuerza política de la unión de Podemos e Izquierda Unida.
Todo ello hace que el estreno de Tomás Cabezón como diputado, que da el salto del Senado al Congreso, se produzca de forma agridulce, debido a la alarmante fuga de votos. El análisis de los resultados en el Partido Popular no servirá precisamente de bálsamo para las heridas de la formación en Soria, que tras el congreso provincial perdió un buen número de políticos con cargos públicos, como seis miembros del grupo popular de la Diputación, el ex secretario general del Partido Antonio Pardo o, más recientemente la que fuera vicepresidenta de la Junta de Castilla y León, María Jesús Ruiz. Además, el posterior cambio en la presidencia, con Yolanda de Gregorio sustituyendo por designación de Valladolid a Marimar Angulo, que había sido elegida por los militantes, no sirvió para apaciguar el partido, sino todo lo contrario.
Mientras, en las filas socialistas, el resultado electoral sirve para dejar más en segundo plano las diferencias en una cúpula del partido soriano que apoyó a Susana Díaz frente a Pedro Sánchez, al contrario de lo que luego hizo la militancia de la provincia.
Las espadas están ahora en todo lo alto de cara a las elecciones autonómicas y municipales. El PSOE parece tener ahora más posibilidades de revalidar su poder en el Ayuntamiento de Soria y en la Diputación provincial, mientras se permite amenazar la hegemonía de los populares en el reparto de los cinco procuradores para Cortes.
Ciudadanos también aspira ahora con mayor fuerza al reparto de la tarta autonómica, pues su crecimiento en Soria en las elecciones de ayer puede darle alas. El partido de Albert Rivera fue ayer el tercer partido más votado en la provincia, cuando en los anteriores comicios había ocupado la cuarta posición.
Ese puesto ganado se debe a tanto a la pérdida de votos de Podemos como a su propios méritos, ya que consigue un crecimiento importante de votos, pasando de un apoyo de algo más del 11% en 2016 a superar el 16%.
Ciudadanos, además, ha conseguido aguantar la presión de Vox, eludiendo el sorpasso que algunos vaticinaban. Los seguidores de Santiago Abascal irrumpen con fuerza en el mapa políticos soriano. Si se compara con 2016, su crecimiento es espectacular, ya que entonces apenas lograron superar el centenar de votos, el 0,24% del total, mientras en los comicios de ayer superaron los 4.800 votos, lo que supone un apoyo de algo más del 9% del electorado.
En el polo opuesto del panorama político soriano, la lista de Podemos es otra de las grandes perdedoras tras el escrutinio de los votos. Pasa del tercer al quinto lugar, con una perdida de casi siete puntos, al pasar de conseguir más de un 15% en 2016 a bajar del 9% en los comicios de ayer.
Una de las novedades en estas elecciones era la lista presentada por la Plataforma del Pueblo Soriano (PPSO) refundada por el alcalde de Almazán, José Antonio de Miguel, después de haberla mantenido dormida durante su experiencia en Ciudadanos. La PPSO se tomaba las generales como una simple prueba y para ir dejando su mensaje pensando en su verdadero reto, la municipales y regionales. Supera el 5% de los votos con algo menos de 2.700 votos, un resultado que parece alejarle de su apuesta por entrar en las Cortes de Castilla y León, aunque evidentemente la mentalidad de los electores será muy diferente a la hora de depositar su voto. Sin ir más lejos, en la villa de Almazán, la PPSO, se queda en el tercer puesto, cuando en la actualidad De Miguel está al frente de la alcaldía.
Ahora queda un análisis electoral que será convulso sobre todo en el PP, que ha perdido por primera vez las elecciones generales en Soria. Además, la que fuera su presidenta en el partido, la última elegida por un congreso, a la hora del cierre de esta edición estaba fuera del Senado.
LA CAPITAL: Martínez Mínguez, reforzado por el amplio triunfo socialista
Los socialistas gobiernan el Ayuntamiento de Soria, pero el triunfo en las elecciones generales en la capital se les resistía desde la última vez que lo lograron, en 2008. Las elecciones de ayer suponen un importante espaldarazo para el alcalde, Carlos Martínez Mínguez, que aspira a renovar su mayoría absoluta en los próximos comicios del mes de mayo. El hundimiento del Partido Popular en la capital soriana da alas al alcalde, que vez como su principal contrincante pierde casi 15 puntos.
El triunfo de los socialistas en el PSOE es muy claro. No se produce solo por la fragmentación del voto de la derecha, sino también gracias a un importante crecimiento en los apoyos que ha cosechado. Ayer consiguió más de 8.400 votos, mientras en 2016 se había quedado en poco más de 5.900. El incremento en porcentaje de votos conseguido por los socialistas es significativo, al pasar del 29% de 2016 a casi el 37% conseguido ayer.
En las filas populares, la presidenta del PP, Yolanda de Gregorio, tiene que tener aún más vértigo del que tenía cuando se planteó presentarse para disputar la alcaldía a Mínguez. La caída del PP en Soria en las elecciones generales es casi una catástrofe para sus aspiraciones. Los populares se han quedado en poco más de 4.800 votos, cuando en 2016 habian superado ampliamente los 7.300, lo que supone pasar de tener más del 36% de los votos a poco más del 22%. Los votos que pierde el PP han ido a parar a Ciudadanos, que consigue pasar de los 2.469 votos a 3.651, pero sobre todo a Vox, que crece prácticamente de la nada hasta los casi 1.850 votos.
Podemos, por su parte, sufre un retroceso evidente con una pérdida de más de 1.600 votos, no llegando a superar el 10%, cuando en 2016 tenía 18% .