«A nosotros nos echaron de Cs por defender el mundo rural»
Los diputados sorianos José Antonio de Miguel y Raúl Lozano afean el interés ahora de Rivera por la España vacía, cuando a ellos les expulsaron del partido por su defensa de la Diputación

José Antonio de Miguel (dch.)y Raúl Lozano (izq.) fueron expulsados de Ciudadanos en abril de 2016.-VALENTÍN GUISANDE
«Por muchas fotos que se haga subido en un tractor o arrimado a un ternero, Albert Rivera es totalmente desconocedor de la realidad del mundo rural». El candidato de Ciudadanos ha emprendido una cruzada para crecer en la España vacía, lo que no sorprende pero sí «hace gracia» a los dos diputados provinciales por Soria que expulsó del partido, José Antonio de Miguel y Raúl Lozano. El motivo de aquella sentencia fue precisamente «creer en la Diputación de Soria, en el municipalismo», recuerda De Miguel. «A nosotros nos echaron precisamente por defender el mundo rural», añade Lozano.
Ni el alcalde de Almazán ni el de Hinojosa del Campo recordaban que durante las últimas semanas se han cumplido tres años de aquel expediente disciplinario (abierto por apoyar una moción en la Diputación de Soria en defensa de las diputaciones) que derivaría en su expulsión. Pero los dos han seguido la estrategia de Rivera para captar votos en el medio rural, subiéndose al tractor, «el más caro del mercado»; o acudiendo a la manifestación de la España Vaciada. «En coche y a hacer declaraciones, porque no se mojó ni una gota», reprocha José Antonio de Miguel. Para el adnamantino, el partido de Rivera «está dando muchos bandazos programáticos, y más a medida que se acerca la campaña».
«Cs llevaba en su programa la eliminación de las diputaciones, en lo que mostramos nuestro desacuerdo, pensando en que en un proceso de reflexión interna dentro del partido, eso se podría cambiar. Está claro que la provincia de Soria, sin la Diputación, estaría abandonada y alejada de inversiones, y por extensión todo el medio rural sin diputaciones», agrega José Antonio de Miguel. «Esto no es Barcelona, donde nace el partido, ni Madrid y da la impresión de haber pisado poco los terrenos. Eran y son grandes desconocedores de la realidad rural», sostiene a renglón seguido el también ex del PP, y candidato al Congreso por la PPSO.
Contradicción
Así, el político soriano pone encima de la mesa la contradicción entre ideario y el predicamento de Cs con el que ahora vuelve sus ojos al medio rural para captar votos donde apenas han calado. Cs consiguió en las últimas Generales 32 diputados, de los que sólo seis pertenecen a las 35 provincias que tienen seis o menos escaños. El resto salieron de provincias muy pobladas. «Se van adaptando como camaleones. Se acerca a la manifestaciones sin mojarse una gota, no como el resto, que nos mojamos, y muy a gusto, hasta la médula. Pero nada más».
El reproche hacia el político catalán llega a la «falta de sentimiento y veracidad de cualquier cosa electoral que Cs ponga encima de la mesa. Se pueden hacer programas electorales de oído, basados en un estudio de una universidad, pero si no se conoce el problema es imposible plasmar las soluciones que el mundo rural necesita», concluye.
La lectura del también expulsado Raúl Lozano sobre el viraje de Cs hacia la España vacía es similar. «Ahora es cuando les interesa. Pero igual lo que interesa es el voto, no la gente, ni las necesidades que podemos tener. Se ponen en marcha y se enganchan del tema de la despoblación cuando llegan las elecciones», advierte el alcalde de Hinojosa, a quien le hubiera gustado que, hace tres años que «alguien hubiera venido a Soria a explicar por qué, y a ver la realidad de la provincia con otro prisma, otros ojos».
Para el diputado no adscrito, el objetivo de Cs es evidente: «Es una forma de intentar ampliar su cuota de voto. Ahora se acuerda de que en el mundo rural hay un número de votos importante y quiere coger la cuota de mercado. Van a apuntarse tantos pero el resto les importa poco», denuncia.
Municipalismo
Ganadero hasta hace una década y agricultor en activo, el alcalde sostiene que volvería a defender el Ayuntamiento de ayuntamientos, lo que les costó la expulsión: «Creímos que en Soria, y en territorios despoblados como pueden ser Teruel, Cuenca o cualquier provincia gallega, las diputaciones son fundamentales. Son medio rural y eso es municipalismo», sostiene Lozano, para quien «la política tiene que empezar en las alcaldías de los pueblos».
El diputado reprueba que se quiera llegar al medio rural «desde tan lejos», viendo la despoblación «por una ventana, en fotografía. Su realidad –dice en referencia a Rivera– sigue viniendo de donde nació Cs, de Cataluña, y el medio rural catalán no tiene nada que ver con el de Castilla y León».
Y concluye: «Menos papel mojado, menos pactos de Estado y más hablar con la gente y saber de lo que se habla».
«Que Rivera venga a pasar conmigo una semana y a pisar realidad»
Los diputados provinciales de Soria José Antonio de Miguel y Raúl Lozano coincidieron en señalar que el giro emprendido por Ciudadanos hacia las provincias menos pobladas «llega tarde» y obedece a querer sacar rédito electoral. «A pesar de ello, el mensaje no es creíble», considera el alcalde de Almazán, para quien los guiños son porque «se han dado cuenta de que, aunque seamos pocos, sí tenemos votos».
Mientras, el dirigente municipal de Hinojosa del Campo lanza un mensaje al jefe de la formación naranja, a quien anima a «quitarse los zapatos bonitos y ponerse las botas de barro y de monte». Además, Raúl Lozano lanza el guante a Rivera a quien invita a conocer el medio rural de Soria y de Castilla y León: «Que venga a pasar conmigo una semana y pisar la realidad en un pueblo de pocos habitantes. Bueno, una semana igual no aguante, pero puede venir dos o tres días, con las botas, remangado y a pisar tierra», añade.