Castilla y León presenta la séptima tasa de morbilidad más elevada del país con 11.037 altas por cada 100.000 habitantes
La Comunidad es la tercera autonomía con menor porcentaje de altas hospitalarias en centros públicos
Castilla y León fue en 2017 presentó la séptima tasa de morbilidad más elevada del país con 11.037 altas por cada 100.000 habitantes, frente a los 10.449 de media en el país, según los datos difundidos hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Las comunidades con las mayores tasas de altas hospitalarias por 100.000 habitantes en el año 2017 fueron Cataluña (12.176), Aragón (11.867) e Islas Balareas (11.737). Por su parte, la ciudad autónoma de Ceuta (7.588), Andalucía (8.306) y Castilla-La Mancha (8.574) presentaron las tasas más bajas, informa Ical.
Asimismo, Castilla y León fue una de las comunidades autónomas con menor porcentaje de altas hospitalarias en centros privados, con un 11,3 por ciento del total, junto con Castilla-La Mancha (6,9 por ciento) y Extremadura (7,8 por ciento). Por el contrario, las que presentaron el mayor porcentaje de altas hospitalarias en la red privada fueron Cataluña (50 por ciento), Baleares (36,4 por ciento) y Canarias (35,2 por ciento). Sin embargo, los mayores porcentajes de altas correspondientes a hospitales públicos
se dieron en Castilla-La Mancha (93,1 por ciento), Extremadura (92,2 por ciento) y Castilla y León (88,7%), además de en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, donde la totalidad de las altas fueron en centros públicos.
La tasa de morbilidad más elevada de la Comunidad se registró en la provincia de León con 12.920 altas, seguida de Burgos (11.956), Valladolid (11.359), Palencia (10.843) y Salamanca (10.309). En Zamora se contabilizaron 10.103; en Soria, 9.449, en Ávila, 9.026 y en Segovia, 7.991.
La estancia media de la Comunidad fue de 8,48 días. La más alta se dio en Palencia (18,14 días), seguida de Ávila (9,85 días), León (9,6 días), Soria (8,89 días), Valladolid (7,35 días), Segovia (7,22 días), Salamanca (6,71 días) y Burgos (6,55 días).
En el año 2017 se produjeron 4.862.352 altas hospitalarias, un 0,4 por ciento más que en 2016. Es el quinto incremento anual consecutivo en el número de altas. Por sexo, las altas hospitalarias aumentaron un uno por ciento en el caso de los hombres y descendieron un 0,2 por ciento en el de las mujeres (si se excluyen las complicaciones del embarazo, parto y puerperio ascendieron un 1,1 por ciento).
Más de la mitad de las altas correspondieron a mujeres (52,3 por ciento). No obstante, si se excluyen las producidas por embarazo, parto y puerperio, este porcentaje se situaría en el 47,4 por ciento. Por grupos de edad el mayor número de altas correspondió al intervalo de 65 a 84 años (33,3 por ciento del total) seguido del grupo de 45 a 64 años (23,4 por ciento).
El motivo más habitual de alta de los pacientes fue la curación o la mejoría (91,7 por ciento del total). Un 3,9 por ciento correspondió a fallecimientos y el resto a traslados a otros centros u otras causas. Las altas aumentaron un 0,2 por ciento en los hospitales de dependencia pública y un 0,7 por ciento en los de dependencia privada. El 72,5 por ciento de las altas correspondieron a hospitales públicos.
El 62,3 por ciento de las altas hospitalarias del año 2017 ingresaron con carácter urgente. En lo que respecta a la tasa de morbilidad, en 2017 se produjeron 10.449 altas por cada 100.000 habitantes, lo que supuso un incremento del 0,2 por ciento respecto al año anterior.
Las enfermedades del aparato circulatorio (12,6 por ciento del total) fueron el diagnóstico principal de las altas producidas en 2017. Por detrás se situaron las enfermedades del aparato digestivo (12,4 por ciento) y las enfermedades del aparato respiratorio (12,2 por ciento). La estancia media por alta hospitalaria fue de 7,47 días (7,39 días en los hospitales públicos y 7,7 días en los hospitales privados).