Diario de Valladolid

Azucarera se enroca y rompe la mesa de negociación con los remolacheros

La empresa se niega a subir el precio de la tonelada y volver a los 42 euros pactados / Las organizaciones agrarias acudirán a finales de mayo a la Cámara de Comercio de Madrid para que arbitre en el conflicto

Una par de camiones aguardan turno a la entrada de la azucarera de La Bañeza para la recogida de remolacha.-ICAL

Una par de camiones aguardan turno a la entrada de la azucarera de La Bañeza para la recogida de remolacha.-ICAL

Publicado por
Alba Camazón

Creado:

Actualizado:

Tres horas de negociaciones y ningún acuerdo entre agricultores y la Azucarera sobre el precio de la remolacha, ni una concesión. «Había más expectación que lo que ha pasado en la reunión», explica a este diario el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores (UPA) Federal, presente en la mesa nacional del Acuerdo Marco Interprofesional (AMI), Nacho Senovilla. Azucarera se enroca y rompe así la mesa de negociación con los remolacheros de España.

Lo único que han conseguido los agricultores españoles es que la empresa ha ofrecido una reunión para explicar su plan. Un proyecto que, a ojos de UPA, «está fracasando bastante». «Ellos siguen con su plan de contratación y nosotros con nuestra oferta», relata Senovilla.

Azucarera prevé que el agricultor reciba 26 euros por tonelada de remolacha, a los que hay que añadir otros diez euros de ayudas al pago acoplado y con cargo al Plan de Desarrollo Rural (PDR). De esta manera, el remolachero recibirá 36 euros por tonelada, frente a los 42 euros que venía facturando hasta ahora. La empresa se niega a pagar esos seis euros y medio de complemento a los que le obliga el acuerdo marco.

Mientras tanto, poco ahorrará la industria propiedad de los británicos de British Sugar, teniendo en cuenta que los costes fijos de sus plantas –como las de Toro, Miranda de Ebro y La Bañeza– serán los mismos y la producción, menor. «Están matando moscas a cañonazos», explica el presidente de Asaja Castilla y León, Donaciano Dujo.

Todo esto crea mucha incertidumbre sobre el futuro del sector y muchos productores están dudando si deben plantar estas plantas. «Tengo que decidir si siembro o no sin saber lo que me van a pagar», reprocha Senovilla.

La decisión de Azucarera afectará directamente a 3.300 remolacheros de Castilla y León, que trabajan 24.000 hectáreas de remolacha. Por todos esos productores, las organizaciones agrarias pugnarán de forma «conjunta y unánime», según Dujo.

«El agricultor quiere saber el precio», sentencia el representante de Asaja, que no se atreve a recomendar ninguna decisión a los remolacheros. «Cada agricultor sabe más en su casa que nadie. Él sabe la rentabilidad que saca a la remolacha. El agricultor sabe perfectamente lo que tiene que hacer», insiste Dujo.

¿Qué opciones tienen los productores? Cambiar de cultivo, mantener la venta a Azucarera a pesar del descenso del precio, o vendérselo a la cooperativa Acor, que ha prometido cumplir con el acuerdo marco y congelar el precio en 42 euros por tonelada.

«Acor está dispuesta a ampliar sus hectáreas de contratación de las 10.500 que tiene ahora hasta 15.000», señala Dujo, que añade: «Está claro que con 42 euros ya costaba mantener la producción. Si se baja 6,5 euros, muchos cambiarán de cultivo o se irán a Acor».

Pero todos los implicados tienen que tomar una decisión cuanto antes. Si el tiempo lo permite, a mediados de febrero debería comenzar la preparación del suelo y la siembra, dependiendo de las zonas.

Hasta que no sepan lo que se va a sembrar, las organizaciones agrarias no moverá ficha. Es decir, a finales de mayo, cuando se conozcan las toneladas producidas, los agricultores que han trabajado y las hectáreas de producción.

Entonces, las organización profesionales (Asaja, la Confederación Nacional de Remolacheros, UPA y Coag) buscarán el arbitraje de la Cámara de Comercio de Madrid para que medie entre las partes. «Antes de acudir a un juzgado, las asesorías jurídicas nos han recomendado que lo llevemos al arbitraje», indica Senovilla. «Y que digan si las hectáreas contratadas están bien o no», añade Dujo.

FIN DEL ACUERDO MARCO

Al problema del precio de la remolacha se suma el final del Acuerdo Marco Interprofesional (AMI), que terminará en 2020. «Se acaba el AMI, pero no se acaba el mundo», sentencia el representante de UPA. Por lo menos, acordaron empezar las reuniones para negociar el AMI, subraya el presidente de Asaja. «Hay que negociar antes de que termine 2020», destaca Dujo antes de rematar: «Tendríamos que estar ya en negociaciones para que no desaparezca el acuerdo marco».

tracking