«Nos vamos a dejar la piel para llegar a un acuerdo en el ERE»
Cortázar no contempla la hipótesis del «desacuerdo», reconoce que las posiciones son «muy diferentes» y pide a los sindicatos que también se dejen la piel

Gonzalo Cortázar y Jordi Gual, ayer en la sede central de CaixaBank en Valencia.-E.M.
La dirección de CaixaBank está dispuesta a «dejarse la piel» para alcanzar un acuerdo con los sindicatos sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que al día de hoy afectaría a 2.157 trabajadores en todo el país, según la última propuesta de la empresa.
«Vamos a hacer todo lo posible y lo imposible para llegar a un acuerdo», subrayó el consejero delegado Gonzalo Cortázar, para quien el banco se va a «dejar la piel» y pide a los representantes de los trabajadores que hagan lo mismo.
Los ejecutivos del banco con sede en Valencia no contemplan la hipótesis del «desacuerdo» porque su «trayectoria» les avala, en palabras del presidente Jordi Gual.
Para el consejero delegado, es prioritario que la negociación culmine en un acuerdo «lo antes posible», pero Cortázar eludió fijar una fecha tope y declinó poner cifras al coste de la reestructuración. A su juicio, las negociaciones transcurren por «los cauces propios» de estas situaciones, si bien reconoció que ambas posiciones son «muy diferentes» y descartó que se esté contemplando una rebaja salarial para la plantilla.
El presidente de CaixaBank considera que el ERE es «un ejercicio de prudencia» para anticiparse a acontecimientos futuros.
Ambos directivos subrayaron la satisfacción por haber conseguido los objetivos marcados en el plan 2015-2018 y situaron los retos del actual (2019-2021) en seguir siendo líderes y consolidar un banco más innovador, ágil, flexible y con alto valor añadido.