Diario de Valladolid

La autopsia revela que Laura Luelmo murió por un fuerte golpe en la cabeza

Detenido por el crimen un vecino que cumplió condena por asesinato e intento de violación / El cadáver de la profesora zamorana presentaba marcas en el cuello y heridas de autodefensa

La Guardia Civil en la puerta de la vivienda de Bernardo Montoya, en la fotografia de abajo.-GOGO LOBATO

La Guardia Civil en la puerta de la vivienda de Bernardo Montoya, en la fotografia de abajo.-GOGO LOBATO

Publicado por
Jose Luis Cabrero

Creado:

Actualizado:

Laura Luelmo murió de un fuerte golpe en la cabeza y presentaba marcas en el cuello y heridas de autodefensa, según reveló ayer la autopsia. La Guardia Civil detuvo a un vecino de la joven zamorana de 26 años, Bernardo Montoya, condenado por asesinato, como presunto autor del crimen, que se habría producido dos días después de la desaparición de la profesora el pasado miércoles, cuando salió a correr a primera hora de la tarde por el entorno de la localidad de El Campillo, en la que residía desde principios de diciembre.

El hombre, que había estado vigilado por agentes de la Guardia Civil desde que el lunes se descubrió el cadáver de la joven en una zona de monte próxima a la localidad, tiene numerosos antecedentes penales. Había salido de prisión el pasado mes de octubre tras cumplir un condena de más de 17 años por el asesinato de una anciana de 82 años a la que degolló con un machete para evitar que testificara contra él por un asalto anterior en su vivienda. También había agredido con un cuchillo a una vecina a la que intentó violar y a cuyo perro mató a cuchilladas cuando trató de defenderla.

Fuentes de la investigación aseguraron ayer que el hombre había estado permanentemente vigilado por agentes de la Guardia Civil, porque desde el primer momento se consideró que podía estar detrás de la desaparición de la joven.

Al sentirse vigilado, según explicó ayer el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, el hombre intentó huir con su coche y fue detenido a 50 kilómetros de El Campillo, en un control policial montado expresamente para llevar a cabo su detención, motivada también para evitar una posible fuga y destrucción de pruebas. Aunque en un primer momento intento eludir el control abandonando el coche y corriendo campo a través, los agentes consiguieron darle alcance y trasladarle al puesto de la Guardia Civil en Valverde del Camino.

En su detención fueron cruciales los testimonios de algunos vecinos de El Campillo que le situaban en el lugar de los hechos y al que vieron salir huyendo cuando se encontró el cadáver de Laura. También fue determinante la inspección y los registros que los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil realizaron durante la mañana del lunes en el domicilio de la víctima y en la que era vivienda del detenido que, fuentes cercanas al caso, describen como una casa de la que había salido con prisas. Los agentes recabaron en la vivienda del detenido varios objetos con la intención de cotejar su ADN con el que se encontró en algunos elementos hallados en el lugar donde se había depositado el cadáver.

Aunque la investigación todavía tiene mucho recorrido por delante, los investigadores consideran que ya se puede descartar la participación en este caso del hermano gemelo del detenido, Luciano Montoya, también con un largo historial delictivo a sus espaldas. En el momento en que se produjo la desaparición de Laura se encontraba, sin embargo, en la prisión de Ocaña cumpliendo condena por el asesinato de una mujer en el año 2000.

El detenido es el mismo hombre del que Laura Luelmo había hablado a sus familiares recientemente, señalando que se sentía intimidada cuando se sentaba frente a su casa y vigilaba sus movimientos.

Mientras agentes de la Guardia Civil realizaron a lo largo de la mañana varios registros en el pueblo, en el Instituto Anatómico Forense de Huelva se llevó a cabo la autopsia del cuerpo de la víctima, después de que el lunes a última hora de la tarde el juez del Juzgado de Instrucción número 1 de Valverde del Camino decidiera el levantamiento del cadáver, que se encontró casi oculto por la vegetación en una zona de monte, boca abajo y semidesnudo.

AUTOPSIA

Los resultados iniciales de la autopsia confirman que la joven recibió un fuerte golpe en la cabeza propinado con un objeto contundente como un palo o una piedra que le provocó un traumatismo craneoencefálico. Además, su cuerpo presentaba otros signos de violencia, como marcas en el cuello, aunque por el momento no se ha determinado si fueron consecuencia del traslado que pudo haber sufrido el cadáver. Los primeros estudios revelaron también que tenía heridas como consecuencia de haber intentado defenderse de su agresor.

Una de las líneas de investigación que está siguiendo el personal de la UCO es tratar de localizar el teléfono móvil que Laura Luelmo llevaba el pasado miércoles cuando salió a correr por el entorno de El Campillo. La última señal del terminal quedó registrada en una antena situada a nueve kilómetros de su casa, pero en dirección contraria al lugar donde finalmente se encontró el cuerpo de la joven, lo que puede llevar a pensar que el asesinato se produjo en un lugar diferente a donde apareció el cadáver.

El hallazgo del teléfono, con el que Laura se comunicó con su novio en torno a las cuatro de la tarde del miércoles pasado, puede servir también para reconstruir los últimos pasos de la joven.

Mientras la familia de la víctima guarda absoluto silencio, el padre del detenido, Manuel Montoya, realizó el lunes declaraciones al programa ‘Andalucía Directo’ en las que daba el pésame a la familia y en las que decía que si su hijo fue el culpable de la muerte de Laura Luelmo «que lo pague» porque, añadió, «eso es una cosa que no se puede hacer».

DOLOR E INDIGNACIÓN EN LAS CONCENTRACIONES DE ZAMORA

Laura Luelmo dejó una profunda huella en Zamora y a lo largo del día de ayer se produjeron numerosas concentraciones de apoyo a la familia y de indignación ante su muerte violenta.

La más numerosa tuvo lugar a mediodía en la plaza de La Marina, convocada por todas las instituciones zamoranas y con presencia del consejero de Empleo, Carlos Fernández Carriedo. El delegado territorial de la Junta en Zamora, Alberto Castro, fue el encargado de poner voz al desconsuelo de quienes fueron vecinos y amigos de Laura. «El dolor y el duelo están en la calle», dijo, y ofreció a la familia de la víctima «cariño y apoyo». Castro mostró confianza en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado para que esclarezcan «cuando antes» lo ocurrido.

Los concentrados, que formaron un gran círculo en torno a la plaza, guardaron cinco minutos de silencio que fueron rotos con un aplauso con el que concluyó la concentración.También se concentraron profesores y alumnos a las puertas de la Escuela de Arte, donde realizó parte de formación, y frente al colegio Amor de Dios, donde realizó sus estudios. La directora del centro, visiblemente emocionada, recordó ante la comunidad educativa que «los sueños de una joven que empezaba su vida se han venido abajo». Además, en el patio del colegio del Rocío, donde trabajó este curso hasta que se despidió para trasladarse a Huelva, también se realizó un minuto de silencio en recuerdo de la joven.

En torno al mediodía fueron muchos los centros educativos en los que se tuvo un recuerdo para Laula Luelmo y una condena hacia la muerte violenta que sufrió. En las localidades de Benavente, Toro y Villalpando, los vecinos mantuvieron también un minuto de silencio, mientras en Villabuena del Puente, localidad de la que era originaria la familia materna de Laura, en la que vive su novio, y a la que la joven acudía de forma habitual, el pleno decretó tres días de luto oficial y los habitantes de la zona se concentraron a última hora de la tarde en la plaza para recordarla. El Zamora CF guardará también un minuto de silencio en el partido del próximo sábado.

tracking