Diario de Valladolid

CCOO denuncia la situación laboral de «represión inaceptable» en Aleia Roses

El sindicato critica la alta rotación en la empresa ubicada en Soria, con 100 despidos en 2018

Publicado por
J. RAMÓN RODRÍGUEZ
Valladolid

Creado:

Actualizado:

Comisiones Obreras comparó ayer el ambiente laboral de Aleia Roses, empresa dedicada al cultivo de rosas en la localidad soriana de Garray, a «una represión inaceptable» y pidió a la Inspección Provincial de Trabajo que intervenga para conocer la situación de la empresa.

Miguel Ángel Brezmes, secretario de Política Industrial de CCOO, y el Juan Manuel Ramos, de la Secretaría de Política Sindical del sindicato, dibujaron ayer en Soria un escenario «insostenible» en la empresa afincada en Garray, a la que acusaron de implantar un modelo empresarial propio de «un país subsahariano y de África».

Brezmes y Ramos ofrecieron una rueda de prensa junto a Álvaro Torres, responsable de Acción Sindical de CCOO en Soria, para denunciar lo que definieron como una situación «anómala» en Aleia Roses, empresa en la que durante este ejercicio se han producido un centenar de despidos.

Brezmes explicó que la empresa dedicada al cultivo de rosas cuenta con una plantilla de 380 trabajadores y durante este 2018 se han producido un centenar de despidos, muchos de los cuales resultaron improcedentes. Pese a los despidos, la firma dedicada al cultivo de rosas vuelve a contratar empleados y mantiene la cifra de empleo. Precisamente, el sindicato denunció la rotación de trabajadores, y también el elevado número de bajas.

Para el responsable autonómico de Política Industrial el ratio de despidos de acuerdo al número de trabajadores «es desproporcionado» y añadió que la empresa «despide sin causa justificada y no atiende a razones». «Los trabajadores que protesta, el que está de baja y el que participa en las asambleas son despedidos», explicó el sindicalista, quien, además, denunció el pago de pluses de manera «arbitraria». Brezmes, que señaló que las rosas de Aleia tienen «espinas», criticó las «malas condiciones laborales» y denunció que «la contraprestación es mínima y el trato pésimo».

En su opinión, la empresa, que se instaló en la provincia debido a que la climatología es la ideal para el cultivo de rosas, «se aprovecha de la necesidad de la gente para encontrar mano de obra». Brezmes informó de que en torno a 200 de los 384 trabajadores son inmigrantes. En concreto, según el representante sindical, en la plantilla hay trabajadores de veinte nacionalidades.

El sindicalista de CCOO reconoció que «lo ideal es actuar desde dentro pero no tenemos la mayoría en el Comité de Empresa», que está formado por trece delegados de los que siete son de UGT y los otros seis, en su momento eran de CCOO, si bien en la actualidad sólo permanecen dos. Además, Brezmes denunció el «silencio cómplice» de UGT sobre la situación laboral en esta empresa y animó a la Dirección a que «rectifique» y le advirtió de que «los trabajadores no son de nadie».

El secretario de Política Industrial de CC OO en Castilla y León denunció que el convenio laboral de Aleia Roses se negoció «en la trastienda por UGT y la empresa» y afirmó que en algunos aspectos supone un retroceso en los derechos de los trabajadores. Brezmes abundó en que este documento aprobado «no ha sido sometido a la asamblea».

Por su parte, Juan Manuel Ramos, secretario de Política Sindical, denunció que en el convenio que entrará en vigor el 1 de enero de 2019 los empleados con los sueldos más bajos percibirán 13.360 euros al año, una cuantía inferior a los 14.000 euros pactados como salario mínimo por las Confederaciones Sindicales de UGT y de Comisiones Obreras.

En este sentido, los representantes del mencionado sindicato matizaron que muchos trabajadores de la firma afincada en la localidad soriana de Garray cobraba en torno a 800 euros al mes.

Ramos, además, criticó que el nuevo convenio firmado entre la formación sindical UGT y la Dirección de la empresa y que entrará en vigor en enero hasta 2020 contempla la posibilidad de que los trabajadores puedan ir a trabajar todos los festivos y domingos del año.

El secretario de Política Sindical de CCOO también cuestionó que en el nuevo convenio se considere como falta muy grave no asistir con puntualidad durante tres días al mes, máxime cuando la empresa se encuentra ubicada en un pueblo y «la nieve y las condiciones adversas pueden hacer que la incorporación al puesto de trabajo se retrase». En su opinión, es el momento de que las autoridades laborales muestren una implicación mayor para conocer la situación de la firma.

tracking