El rechazo a la mina en Tobalina reúne a un millar de personas
Una manifestación recorrió las calles de Quintana Martín Galíndez, próxima a la central de Garoña

Una portavoz de la plataforma leyó un comunicado al término de la manifestación.-ECB
La protesta convocada en contra de la posible localización de una explotación minera en el Valle de Tobalina reunió ayer en Quintana Martín Galíndez a un millar de personas, según el recuento de los organizadores que están realizando una activa campaña a través de internet y que ayer saludaron el éxito de la primera convocatoria presencial que recorrió las calles de la localidad. «El de hoy ha sido sólo el primero de los muchos actos que desarrollaremos si insisten en imponer, en contra del sentir abrumadoramente mayoritario de los vecinos y vecinas y de la corporación municipal una explotación minera que lastraría para siempre el futuro desarrollo del Valle de Tobalina», adelantaron en el manifiesto leído al final de la concentración.
El rechazo a esta explotación minera reúne a vecinos y a los grupos políticos municipales en unanimidad contra el proyecto de la empresa ASfibusa perteneciente al Holding Yarritu se presentaron numerosas alegaciones, tanto por parte del Ayuntamiento del Valle de Tobalina, como por parte de pedanías y vecinos. «No entendemos como casualmente ninguna fue aceptada», ironizan los opositores de la plataforma que «se posicionará enérgicamente en contra de cualquier administración que intente modificar o saltarse a la torera la normativa urbanística municipal con el fin de implantar este dañino proyecto en el municipio».
La oposición a esta explotación minera a los pies del monte Humión «destrozara el paisaje del Valle de Tobalina y se produciría un impacto visual muy negativo» a las puertas del Parque Natural Montes Obarenes San Zadornil. Además, según la plataforma, esta explotación, que ocuparía úna área de 720 hectáreas aproximadamente, «las posibles explosiones propias de una cantera o una mina a cielo abierto a escasos metros de una planta nuclear y el riesgo que esto puede conllevar para la población». De hecho, agregan, «no se ha tenido en cuenta ni siquiera que según las Normas Urbanísticas Municipales no se puede situar una explotación minera a menos de 3.000 metros del edificio de la central nuclear»