Óscar López defiende el modelo social y democrático de las cajas ante las críticas a la gestión y la falta de control
El exsecretario autonómico del PSOE niega instrucciones a los consejeros sobre las operaciones y dice que el PP tiene un mayor responsabilidad
El exsecretario general del PSOE de Castilla y León Óscar López durante su comparecencia en la Comisión de Investigación de las Cajas de Ahorro.-EL MUNDO
El exsecretario general del PSCyL-PSOE Óscar López, senador por la Comunidad, defendió hoy el modelo social y democrático de gobierno de las cajas de ahorro, que durante un siglo -recordó- tuvieron el 70 por ciento del negocio financiero en Castilla y León. Lo dijo ante las críticas de los grupos Podemos, Ciudadanos e Izquierda Unida por la gestión realizada y el control llevado a cabo por el PSOE sobre los representantes socialistas.
López, que compareció ante la comisión de investigación abierta en el Parlamento sobre la actuación, gestión y supervisión de las cajas de ahorro que tenían su domicilio social en Castilla y León, insistió en que las cajas estaban en manos de personas que representaban a numerosas entidades de la sociedad, después de que parte de la oposición le pidiera responsabilidades por la actuación de los consejeros, que insistió actuaban con autonomía.
El dirigente socialista defendió que la justicia actúe en las malas prácticas y aseguró que nunca dio instrucciones a los consejeros, salvo para que se sumaran a la integración. López destacó que llegó a un acuerdo con la Junta, tras un intenso debate, que no llegó a buen puerto por las resistencias locales, algo en lo que coincidieron todos. Además, insistió en que el PP gobierna la Comunidad desde hace tres décadas por lo que a su juicio tuvo más responsabilidades.
Críticas a la Junta
El portavoz de Podemos, Pablo Fernández, aseguró que PP y PSOE tenía una importante representación en las Cortes, los ayuntamientos y las diputaciones por lo que aunque un partido no deba analizar las cuentas de una caja, consideró que sí debía alertar de comportamientos nocivos o anómalos. Por ello, preguntó a López si había recibido señales de alerta.
López recordó que el PSOE lleva 30 años en la oposición y añadió que aunque el dicho diga que “entre todos la mataron y ella sola se murió, algunos la mataron más que otros”. Además, añadió que nunca tuvo conocimiento de ninguna irregularidad, por lo que Pablo Fernández insistió en la capacidad de control y supervisión que a su juicio tenía la Junta.
El dirigente socialista se remitió a los diarios de sesiones sobre sus críticas a la labor de la Junta, y Pablo Fernández sentenció que jamás preguntó en su etapa de portavoz socialista a Herrera por lo que estaba pasando en las cajas. “Me preocupaba más que a usted”, respondió López, y recordó la defensa de la integración, el rechazo a la fusión con Bankia de Caja Segovia o Caja de Ávila y el asesoramiento a los afectados por las preferentes.
Fernández también puso sobre la mesa las dietas que cobraban algunos miembros de las cajas, entre ellos, dirigentes socialistas. López aseguró que no se trató esta cuestión y recordó la autonomía de las cajas. Además se mostró orgulloso de no haber dado instrucciones y de no “meterse” en las operaciones de las cajas.
Autocrítica
El parlamentario de Ciudadanos Manuel Mitadiel sostuvo que a la fusión llegaron entidades “muy tocadas” y planteó si el PSOE miraba para otro lado cuando los consejeros disfrutaban de “prebendas”, viajes, tarjetas o préstamos en condiciones ventajosas, y le pidió hacer autocrítica. López señaló que nunca tuvo constancia de irregularidades. “Ni me ha citado, ni me citará la justicia, créame”, agregó.
El dirigente socialista recordó que la función de un partido no es analizar balances. “Ustedes tuvieron en puestos clave”, dijo Mitadiel, a personas preparadas. López, en su etapa de secretario de Organización del PSOE, recordó que expulsaron a los titulares de tarjetas 'black' y apuntó que los consejeros eran elegidos por las Cortes u otras organizaciones, no por el PSOE, que recordó no tenía un órgano para pedirles cuentas.
Mitadiel insistió en el peso de los dirigentes socialistas en las cajas y López le recordó que el sistema se enfrentaba a un problema nacional e internacional. “Había más de 50 cajas, creo que quedan dos”, dijo y recordó que la integración no prosperó por el rechazo que suscitó en las provincias. “Me sorprendió mucho la resistencia numantina que nos encontramos”, confesó.
Control y responsabilidad
El portavoz del Grupo Mixto, José Sarrión (IU) se centró en el fracaso de una apuesta política compartida por la totalidad de las fuerzas de la Comunidad. “Nada podía haber salido peor”. También, sobre la gestión de las entidades, advirtió de que los grandes partidos han tenido una responsabilidad “fundamental” y señaló que hay muchas muestras de “malas decisiones” en la gestión.
Al respecto, López advirtió de que no formó parte de ningún órgano de gobierno y defendió el modelo de las cajas, que consideró no era “negativo”, y destacó que era más democrático que el bancario. También apuntó que no solo PP y PSOE estaban representados en estas entidades, sino la sociedad organizada, y recordó que los órganos de gobierno no atendieron a lo que decidieron estos partidos. “Tenían su autonomía”, replicó.
Sarrión reconoció que habría que pedir, como señaló López, responsabilidades a todas las entidades de la sociedad, pero recalcó que esas instituciones estaban en manos de PP y PSOE. Por ello, le preguntó por los mecanismos de control que aplicaba su partido. López aseguró que nunca en ningún órgano del PSOE presidido por él se dio ninguna instrucción a un consejero de una caja, salvo para el proyecto de integración, con el objetivo de que la Comunidad tuviera una caja.
“Nunca es nunca”, apostilló y recordó: “No nos hicieron caso”. Además, criticó que la “nueva política” proponga que los partidos se siente a decidir los préstamos que se conceden. Además, el senador socialista indicó que “alguna cosa” harían bien sus gestores, cuando las cajas llegaron a tener el 70 por ciento del negocio de la Comunidad, al tiempo que expresó su apoyo “contundente” a los afectados por las preferentes, un producto “endiablado”, y a los trabajadores que perdieron su empleo.
Resistencias locales
El socialista Óscar Álvarez aseguró que los miembros de su partido acuden a la comisión con un “folio en blanco” y a “escuchar”, mientras que otros van con “prejuicios”. A pesar de las críticas de algunos grupos aseguró que un sistema “canival” arrasó el sistema de cajas de ahorro con más de un siglo, porque al albur de las políticas de suelo del PP, miró al “ladrillo” y el “suelo”, dentro de una “competición” para obtener cada vez más beneficios.
“Las cajas financiaron la burbuja inmobiliaria y la burbuja inmobiliaria se las llevaron por delante”, dijo y aseguró que las cajas acudieron a los clientes e impositores y se aprovecharon de ellos. Las cajas de ahorro, dijo, e incluso la banca privada, recurrieron a productos financieros que perjudicaron a la ciudadanía. También, señaló que no estuvieron a la altura los supervisores, ni el Banco de España, ni la Junta. Además, aseguró que la legislación del Gobierno de Mariano Rajoy dieron la puntilla a las cajas.
Álvarez compartió con López las resistencias locales. El exsecretario general del PSCyL aseguró que la justicia tiene que aclarar cualquier mala gestión y recordó la apuesta socialista por la fusión de las cajas de la Comunidad, al tiempo que indicó la responsabilidad del PP es mayor que la del PSOE. Además, se mostró convencido de que Ciudadanos y Podemos hubieran apoyado también el proyecto común. Por último, lanzó un mensaje a favor de “hacer Comunidad”.
Politización
El 'popular' José Manuel Fernández Santiago valoró la aportación socialista al proyecto de Comunidad y se remitió a la democratización de las cajas, que aseguró permitió a estas entidades competir con los bancos hasta 2007. López criticó la “partidización”, no la politización, porque eso -dijo- supuso que hubiera una obra social y que las decisiones fomentaran la igualdad y respondieran a los intereses generales de la Comunidad.
Finalmente, se negó a hacer una enmienda general al modelo de cajas de ahorro de Castilla y León, por su sensibilidad social, y pidió que la justicia aclare las malas prácticas.