Del Olmo critica el pacto fiscal de izquierdas porque sube los impuestos
El PP asegura que este modelo genera una presión «insoportable» para los ciudadanos
Los consejeros de Economía y Hacienda y Empleo, Pilar del Olmo y Carlos Fernández Carriedo, conversan con un ciudadano de Peñafiel durante su visita a las instalaciones de la Oficina del Servicio Público de Empleo de esta localidad vallisoletana-RUBÉN CACHO / ICAL
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, rechazó ayer el «pacto de izquierdas para elevar los impuestos a todos los ciudadanos», que suscribieron el jueves PSOE, Podemos, IU, CCOO y UGT, y defendió que no recaudarán más elevando los tipos porque la entrada de ingresos «depende de la actividad económica y del empleo», informa Ical.
«El espíritu es subir los impuestos a todos los ciudadanos, eso es lo que propugnan» dijo, para trasladar que «no cuenten ni con la Junta ni con el PP» en esta postura «tradicional» de la izquierda en materia tributaria. Así, sentenció que «el ciudadano medio paga» en este acuerdo de la izquierda en la Comunidad.
Pilar del Olmo recordó que desde su Gobierno han rebajado en dos ocasiones el IRPF a los ciudadanos, porque con más dinero existe más consumo y mayor dinamismo económico y empleo, que revierte en la recaudación de impuestos.
En este sentido, recordó que la recaudación ha bajado en todos los territorios por la crisis económica, ya que con los mismos tipos a menos actividad menos recaudación, con lo que es necesario incidir en la mejora económica y en el empleo para elevar los ingresos, y no cargar contra el ciudadano medio.
Pilar del Olmo también criticó el acuerdo suscrito ayer porque «desprecia» el sistema de financiación autonómica y acusó a los grupos de izquierda de «desistir» sobre su reforma dando por sentado que «vamos a perder» fondos.
Al respecto, insistió en que lo primero es la negociación de un «buen» modelo de financiación para la autonomía, aunque este Gobierno del PSOE «no quiere». Además, el Grupo Popular en las Cortes de Castilla y León advirtió ayer de que el modelo de la izquierda centrado en subir impuestos genera una presión fiscal «insoportable» que empobrecerá a los ciudadanos, y criticó que PSOE, Podemos e IU planteen incrementar los tributos ante la renuncia del Gobierno central a revisar la financiación autonómica por su acuerdo con los independentistas catalanes. El portavoz del grupo mayoritario, Raúl de la Hoz, y el portavoz de Hacienda, Salvador Cruz, valoraron en una rueda de prensa el documento presentado ayer por los partidos de izquierda y los sindicatos CCOO y UGT -calificados de «ingenuos» por el primero- para contar con más recursos en la Comunidad, único punto en el que coinciden con los firmantes, pero no en el cómo, ya que los ‘populares’ quieren que lleguen por la vía de la financiación autonómica.
Raúl de la Hoz contrapuso el modelo de su partido con «impuestos justos, sostenibles y pocos impuestos», que consideró que es lo que quieren los ciudadanos, con el de los partidos de izquierda de más tributos, en una «receta» que recalcó que «no funciona» y se remontó a lo ocurrido en la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero.
El portavoz popular se mostró muy crítico con el PSOE de Castilla y León por entender que todos coincidían en urgir la reforma de la financiación y a partir de junio, cuando ha llegado al Gobierno Pedro Sánchez, renuncian a contar con más ingresos por esa vía y quieren que los «castellanos y leoneses paguen de sus bolsillos» el acuerdo del presidente con Cataluña.
Después de remarcar que el PP va a seguir en la reivindicación de un modelo de financiación multilateral, justo y equitativo, subrayó que el modelo fiscal aplicado por la Junta permite contar con servicios públicos de calidad.
La consejera define a ribera como la «ministra enterradora»
La consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, definió ayer a Teresa Ribera como la «ministra enterradora» porque quiere acabar de un plumazo con el carbón, con el diésel y con las nucleares. Del Olmo, visiblemente contrariada con la titular del departamento para la Transición Ecológica, arremetió contra la «improvisación impropia de un cargo público» e indicó que no sabe si Ribera «improvisa o medita sus decisiones». «Espero que no lo haya meditado», dijo, para que recapacite en sus anuncio. Y es que, como puso de manifiesto Del Olmo, la ministra «quiere terminar con todas las fuentes de energía» estables, que permiten que el sistema funcione en todo momento, lo que se traduce, dijo, en una subida de los precios de la energía para todos los ciudadanos. La consejera de Economía y Hacienda también denunció que las intenciones de Teresa Ribera sobre el diésel «atentan gravemente» contra la industria del automóvil, tan importante en Castilla y León, y ratificó las críticas vertidas el jueves por el presidente de Anfac y de Renault España, José Vicente de los Mozos, quien advirtió de que la incertidumbre introducida afectará a futuras inversiones. «La ministra no mide las consecuencias que puede tener para el empleo en Castilla y León», dijo. Por su parte, la delegada del Gobierno en Castilla y León, Virginia Barcones, restó ayer importancia a las palabras de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera cuando manifestó en el Congreso que «el diésel tiene los días contados» y que su «impacto» en la calidad del aire es «lo suficientemente importante» como para ir pensando en un «proceso de salida». Unas declaraciones que pueden tener su impacto en la fábrica de Motores de Renault en Valladolid, que monta más de 1,5 millones de propulsores, de los que un millón utiliza como carburante el gasóleo. Una planta que da empleo, de forma directa, a más de 4.000 personas.