EL ESCAÑO INDISCRETO
Políticas ceremonias
UNA de las limitaciones que más afean la política es esa incapacidad que pareciera consustancial para pedir perdón cuando toca y no andar mareando expectativas, si los aires se tornan adversos. Ocurrió ayer mismo, festividad de santa Restituta, a raíz de que nuestro periódico destacara en portada las declaraciones del consejero de Educación Fernando Rey, invalidando al presidente Rajoy para permanecer al frente de la gobernación de España, después de la sentencia descalificante de la Audiencia Nacional.
La primera del DIARIO DE VALLADOLID del martes supo resaltar lo esencial de la jornada en un día atravesado de ruidos y reproches. Por eso, no me pareció extraño que un cuarto de hora antes de iniciarse el pleno Fernando Rey ya ocupara en solitario su escaño del banco del gobierno, revisando carpetas y papeles ante la expectación de los gráficos. Fotógrafos y cámaras de televisión recogían cada uno de sus gestos. Más tarde y antes de empezar la sesión, se acercaron a saludarle y hacer unos minutos de tertulia el vicepresidente de Santiago Juárez y el consejero de Fomento.
El ‘vice’ respondía ayer a las preguntas de los dos portavoces (Tudanca y Luis Mariano Santos) que no retiraron sus cuestiones dirigidas al presidente. La ausencia de Juan Vicente Herrera se debía a su obligado acompañamiento al jefe del Estado en su jornada campurriana, repartida entre Reinosa y Aguilar de Campoo. En Reinosa, celebrando el centenario de Sidenor, y en Aguilar respaldando los 125 años de Gullón, una empresa que no sólo resurgió de la crisis galletera de Aguilar extremada por la irrupción en los años noventa de las multinacionales que llegaron para cerrar Fontaneda, lo que finalmente lograron en 2002, sino que superó las trabas planteadas por Nabisco y United Biscuits, dificultando todo lo posible no sólo la continuidad del negocio en manos de Gullón, sino también la permanencia de Aguilar como referencia galletera.
De hecho, todavía ocho años después, en septiembre de 2010, la presidenta de Gullón María Teresa Rodríguez y su director general tuvieron que celebrar la junta de accionistas en un coche aparcado ante la fábrica para retomar y enderezar su gestión, que ha proseguido con una historia de éxito capaz de dar empleo en la actualidad a 1.400 trabajadores del entorno de Aguilar. No fue un camino fácil el logro de convertir a la capital del románico en auténtica isla de población y empleo en un medio rural amenazado por el abandono y doblegado por la despoblación.
Tampoco resultaba fácil ayer atemperar las furias justamente desatadas por la sentencia de Gürtel, cuando la reacción habitual opta por patear al adversario. Tudanca planteó hábilmente su pregunta, recordando la estricta continuidad entre el condenado Jesús Merino y Herrera en la secretaría general del Partido Popular de Castilla y León, pero la respuesta contundente y sin paños calientes del vicepresidente, quien reclamó la sede parlamentaria como lugar adecuado para pedir disculpas a los ciudadanos, mostrando su tristeza, bochorno y decepción por los hechos juzgados, zanjó el asunto, después de precisar que el Tribunal Superior ya sentenció la limpieza de la Junta en los casos de corrupción atribuidos a Merino.