IU reafirma su «apuesta inamovible» por confluir con Imagina en Burgos
Sarrión señala sobre el chalé de Pablo Iglesias e Irene Montero que en la izquierda «debe primar una noción de austeridad»
En el centro, José Sarrión, junto a dirigentes de IU en Burgos.-RAÚL G. OCHOA
Izquierda Unida tiene claro que hay que seguir «profundizando los lazos de unión» con Imagina de cara a las próximas elecciones municipales al Ayuntamiento de Burgos. Tras la ruptura oficial de los ediles de Podemos en el seno de Imagina Burgos, la ejecutiva provincial de IUreafirmaba ayer su «apuesta inamovible» por una candidatura ciudadana que debe ampliar su «extensión» más allá de la capital para defender sin paliativos los problemas de «infraestructuras», «sanidad» o «educación» que afectan al conjunto de la región. Bajo esta perspectiva, el coordinador provincial de la formación, Jorge García Velasco, defendió la «radicalidad democrática» del proyecto municipalista para que sean las bases, y no los partidos, quienes lleven el timón.
Sobre la salida de Podemos en Imagina, el coordinador autonómico de IU,JoséSarrión, incidió en la necesidad de acercar posturas de aquí a los próximos comicios para consolidar el «funcionamiento electoral extraordinario» del proyecto en las municipales de 2015. Así pues, pese a no compartir la escisión promovida por la formación morada, apeló a la «suma de fuerzas» para superar la «guerra de partidos» que afecta de pleno a la izquierda. Más contundente sobre la ruptura se mostraba el coordinador local de Izquierda Unida, Fernando Sáiz, al lamentar la decisión «oportuna» e «injustificada» de la «camarilla» de Podemos. De igual manera, consideró necesario «tejer una red lo más amplia posible de confluencias a nivel regional» para el año que viene.
Aunque se trata de un «debate interno de otra organización», Sarrión dio la cara tras ser preguntado sobre el polémico chalé de Pablo Iglesias e Irene Montero. De entrada, hizo hincapié en que dicha vivienda «no tiene ningún viso de irregularidad y de ilegalidad». Por lo tanto, desterró las «críticas malintencionadas» desde «instancias que se han caracterizado por legitimar la corrupción en España», amén de subrayar que las operaciones inmobiliarias fraudulentas son, por desgracia, «moneda corriente».
Aseguró que «no habría realizado una compra de este tipo» porque «no es mi opción vital ni mi opción ética». Se mostró «convencido» de que «en la izquierda debe primar una noción de austeridad» que se enmarca en la «tradición» de líderes históricos como Julio Anguita, Marcelino Camacho o Gerardo Iglesias, ya que «para representar a la mayoría social hay que tener un estilo de vida que no se diferencie sustancialmente del que tiene la mayoría».