ENTREGA DE LAS GRANDES CRUCES DE ALFONSO X EL SABIO
Rajoy destaca en Segovia el «valor vertebrador» de la cultura
«Lo que me gusta es hablar bien de España y estas condecoraciones me permiten hacer lo que me gusta», afirma el presidente

El presidente del Gobierno, en el centro, posa con los premiados, Herrera y la alcaldesa.-ICAL
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presidió ayer en el Alcázar de Segovia el acto de entrega de las Grandes Cruces de Alfonso X El Sabio, destacando «el valor vertebrador de la Cultura que hace la nación más fuerte y la sitúa en el mundo dentro del contexto europeo e iberoamericano».
Mariano Rajoy, que acudió por primera vez al acto de entrega de las condecoraciones celebrado en la sala de Reyes del Alcazar (otros años se ha celebrado en el Museo del Prado), destacó «el esfuerzo, talento, mérito y tesón» de los dieciséis condecorados.
Rajoy hizo un guiño a Segovia, como lugar escogido, subrayando «su gran valor histórico y cultural». «Segovia es una ciudad que impresiona por sus calles medievales y por ser símbolo de una riqueza que transciende las barreras del tiempo, lo que es una virtud de la que podemos presumir y mucho en este país», señaló.
Definió España como «una de las naciones más antiguas de Europa y uno de los países más desarrollados y vanguardistas del mundo», lo que a su juicio «nace de un acerbo histórico y de una gran pluralidad de manifestaciones artísticas y de una diversión creativa y de pensamiento que es fértil y libre, como en pocos países», defendió.
Rajoy habló durante seis minutos ante los galardonados, en presencia de las autoridades entre las que se encontraban el presidente del Ejecutivo autonómico, Juan Vicente Herrera, la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, y el ministro de Educación, Cultura y Deportes, Iñigo Méndez de Vigo, que fue el encargado de glosar los méritos de cada uno de los condecorados.
Rajoy destacó de los condecorados «los valores que definen la buena salud de la sociedad española». «Cada condecoración entronca con la continuidad histórica del legado de personas e instituciones que han prestado un servicio único al país, y todos los que la reciben tienen el honor de formar parte de esa suma extraordinaria de testimonios que hace el relato más justo de España, como nación ejemplar».
El presidente del Gobierno recordó al rey Alfonso X, que da nombre a las condecoraciones, señalándole como uno de los monarcas que más impulsó la ciencia, la cultura y el estudio, demostrando que «la pluralidad, el entendimiento y la convivencia han hecho avanzar el país a lo largo de los siglos». Rajoy aseguró que los condecorados son «ejemplo de la gran riqueza que supone el capital humano» y fue destacando las áreas que como la medicina, arquitectura, el arte, la ciencia, la lengua y literatura y las ciencias Jurídicas, están representadas en las cruces entregadas ayer. «Representan un legado vivo, plural e integrador que es capaz de capaz de trascender las distancias geográficas e históricas para construir el proyecto que nos une y enriquece, para hacer una España abierta y diversa, que tiene vocación de innovar y de no quedarse nunca atrás», señaló. Rajoy terminó su discurso agradeciendo al ministro Méndez de Vigo haberle hecho partícipe de una ceremonia «tan gratificante»: «Lo que a mí me gusta es hablar bien de España y condecoraciones como estas me permiten hacer lo que me gusta», dijo.