Una inversión de 21 millones de euros permitirá la recuperación de las cuencas de varios ríos y acuíferos al sur del Duero
La iniciativa 'Life Duero' actuará hasta 2028 en 80 municipios de Ávila y Valladolid y la actuación más compleja será la eventual recarga del acuífero de Medina del Campo

-EUROPA PRESS
El proyecto Life Duero, que se desarrollará al sur del río de este mismo nombre con una inversión de 21 millones de euros, permitirá la recuperación de las cuencas de varios ríos del norte de la provincia de Ávila y del sur de la de Valladolid, así como el acuífero de Medina del Campo. Con un periodo de ejecución previsto de nueve años, el proyecto estará liderado por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) que encabezará un consorcio en el que también estarán la Consejería de Fomento y Medio Ambiente, la Diputación de Ávila, la Fundación Patrimonio Natural y la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente (Somacyl).
El presidente del organismo de cuenca, Juan Ignacio Diego, puso de relieve el enfoque “integrado” que tiene este proyecto con otras normativas relacionadas con el medio ambiente, la actividad agropecuaria y el desarrollo rural. La elección de la zona sur del Duero los atribuyó el presidente de la CHD a criterios “de originalidad y diferenciación” de otros proyectos, al ser una zona “de las más secas de la Meseta”, con ríos temporales ligados a las masas de agua subterránea, que presentan problemas de sobreexplotación y contaminación por la presión de la agricultura intensiva.
El espacio geográfico en el que se actuará comprende una extensión de 3.700 metros cuadrados y engloba a 80 municipios, con un subsuelo en el que acoge la masa de agua de Medina del Campo, para cuya conservación se proponen medidas “innovadoras y sostenibles” que podrían servir posteriormente de modelo a otras cuencas hidrográficas españolas.
En concreto, según Juan Ignacio Diego, el proyecto contempla medidas concretar para dar cumplimiento a los objetivos de la Directiva Marco del Agua, entre las que se encuentran la restauración de ecosistemas acuáticos, terrestres y humedales dependientes de la Red Natura 2000, soluciones naturales para mitigar las consecuencias de posibles inundaciones, en especial en el entorno de Medina del Campo; conservación del patrimonio hidráulico; la promoción del uso turístco y recreativo de las zonas húmedas; el desarrollo de cultivos con menor exigencia de agua; el uso de sistemas eficientes de riego; la puesta en marcha de depuradoras de aguas residuales; la restauración y acondicionamiento de riberas; la reducción de la contaminación difusa por nitratos; o la divulgación de buenas prácticas agropecuarias.
El presidente de la CHD reconoció que la actuación más compleja será la eventual recarga del acuífero de Medina del Campo (Valladolid) con la mejora de los humedales asociados, para la que se plantea la derivación de agua excedente procedente del río Tormes a través del azud de Riolobos (Salamanca), y en años húmedos desde el embalse de Las Cogotas (Ávila) mediante la utilización de modo natural de la propia red de ríos y arroyos.
Concretamente, hay dos proyectos de utilización de excedentes hidráulicos en la zona del río Tormes y otra en el río Adaja. Este último utiliza infraestructuras que ya están construidas, mientras que en el caso del Tormes habría que tender redes de tuberías aprovechando los caudes y arroyos ya existentes.
De cualquier manera, una actuación “tan ambiciosa” requiere del acuerdo previo con los usuarios de la zona, un estudio pormenorizado de los costes asociados y la comprobación de que se trata de una actuación realmente “efectiva y sostenible” a largo plazo, con unos beneficios claros sobre el acuífero y los ecosistemas asociados.
En relación riego, que pretende que sea más eficiente y con cultivos que requieran menor exigencia de agua, el presidente de la CHD incidió en que el proyecto “no pretende ir a restricciones adicionales” porque “bastante hay ya con lo que tienen los agricultores”, pero sí abogó por buscar “soluciones eficientes”. Por eso, reiteró la necesidad de contar “con todos los usuarios del agua y las administraciones” porque “hay un espacio para buscar soluciones de agricultura más moderna”, consideró.
El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, recordó que Castila y León ha sido “pionera” en este tipo de programas europeas, como ponen en evidencia las cifras, ya que la Comunidad ha participado en 34 proyectos del programa Life, con 40 millones de euros, de los que 22 han procedido de la Unión Europea, y que ha constituido “una gran experiencia de la Comunidad”.
Suárez-Quiñones recalcó la importancia del proyecto, en especial desde un punto de vista hidrológico aunque no quiso dejar a un lago el “gran componente medioambiental”. De ahí la presencia de la Junta, que aportará 4,3 millones de euros para diferentes aspectos, en especial para el fomento del medio ambiente, la creación de una red de rutas, zonas de avistamiento de aves y otras de conservación de humedales y control de gases de efecto invernadero. De esa cuantía, 2,6 millones se destinarán a la estación depuradora de aguas residuales de Rueda, cuyas obras darán comienzo “de forma muy inmediata”.
Riego a manta
El presidente de la CHD recordó que la Junta de Castilla y León está trabajando en la modernización de los regadíos en la Comunidad, y reclamó tambié la implicación de los agricultores tras un trabajo “de comunicació y diálogo”, si bien insistió en que la modernización “es un paso necesario” para ir abandonando sistemas como el riego a manta.
El sector está apostando en este momento pero puntualizó que se trata de procesos “lentos” que harán que durante años tenga que seguir conviviendo “dos velocidades de agricultura” en la Comunidad. El consejero de Fomento y Medio Ambiente apostilló que Castilla y León es “líder en regadíos”, en especial en algunas provincia, donde se contabilizan “números máximos en materia de regadíos”, concluyó.