Las agresiones a médicos crecen y llegan a 26 en la Comunidad
Durante el pasado año se contabilizaron nueve casos más respecto a 2016
El pasado año 26 médicos fueron agredidos en el ejercicio de sus funciones en Castilla y León, nueve más que en 2016. A pesar de este incremento, Castilla y León se situó por debajo de la media española en incidencia, al registrar 1,77 conductas violentas por cada 1.000 médicos colegiados, frente a las 2,05 del territorio nacional. Así lo concluye el informe del Observatorio Nacional de Agresiones a Médicos de la Organización Médica Colegial (OMC) de España, presentado ayer en Madrid en la sede de la entidad, informa Ical.
El número total de agresiones a médicos en España fue de 515, un cuatro por ciento más que en 2016. Se trata de la cifra más alta desde que se comenzasen a registrar los ataques a sanitarios en 2010 y los médicos alertan además de que se trata tan sólo de «la punta del iceberg», ya que el estudio tan sólo recoge los episodios recogidos por las corporaciones colegiales. La OMC considera positivo que este tipo de conductas violentas se comuniquen, aunque lamenta que tan sólo el 65% de las agresiones se denuncien, por ello insisten en que «no es suficiente».
Lesiones, amenazas, coacciones, maltrato, injurias y vejaciones centran la mayoría de las agresiones que sufrieron los médicos. De los casos de violencia que se contabilizaron el 12% acabó en lesión, el 32 por ciento fueron insultos y el 56% amenazas. Los profesionales insisten en que este tipo de situaciones «hacen que los sanitarios tengan miedo y estrés, lo que impide que se atienda correctamente a los pacientes».
Comparando los datos de 2017 con los del año anterior, aumenta el número de agresiones en hasta nueve comunidades, siendo Andalucía, Cataluña y Madrid, las que registran un mayor número de incidentes. No obstante, si se analizan los mismos datos en función del número de colegiados el ránking cambia, siendo Extremadura la comunidad con una mayor incidencia, al contabilizarse 3,81 agresiones por cada 1.000 médicos colegiados. Le siguen en incidencia Cantabria y Andalucía y en el extremo opuesto se sitúan Navarra y País Vasco.