Soto asegura que no pudieron «resistirse» a entrar en Bankia
El expresidente de Caja Segovia califica como «formidables» los resultados de la entidad / El expresidente de Caja de Ávila se niega a responder en el Congreso

Los expresidentes de Caja Ávila, Agustín González, y Caja Segovia, Atilano Soto, en la Comisión de Investigación.-ICAL
El expresidente de Caja Segovia, Atilano Soto, aseguró ayer que la entidad segoviana tuvo siempre beneficios y «resultados formidables», incluso durante la crisis financiera, pero reconoció que no pudieron «resistir el empuje nacional» que les abocó a entrar en Bankia.
Soto realizó estas declaraciones durante su comparecencia en el Congreso de los Diputados ante la Comisión de Investigación de la crisis financiera en España para dar cuenta de su gestión al frente de la entidad que acabó entrando en el conglomerado de Bankia.
En la jornada de ayer también estaba llamado a declarar el expresidente de Caja de Ávila, Agustín González, que se acogió a su derecho a no contestar ninguna pregunta de los diputados.
El expresidente de Caja Segovia comenzó su declaración dejando claro que fue presidente «no ejecutivo» y que «siempre» respetó las «pautas» marcadas por el Consejo de Administración que, a su vez, estaba controlado por la «Comisión de Control». Así, definió su desempeño diario en la Caja como una «pasión útil», puesto que «como presidente no tenía sueldo, ningún sueldo; teníamos unas dietas cuyo límite estaba establecido por la Consejería de Economía» y solo se cobraban cuando había una «reunión formal de los órganos de gobierno», explicó.
En este sentido negó rotundamente las declaraciones del diputado de Ciudadanos, Fernando Navarro, quien le acusó de haber cobrado dietas por importe de más de 800.000 euros cada uno de los años 2009 y 2010. «Jamás he cobrado yo esa cantidad», dijo antes de recordar que las dietas eran «unos 290 o 300 euros» por cada reunión. «Que me registren», dijo al respecto.
En su intervención afirmó además que Caja Segovia «siempre tuvo beneficios» y argumentó que «no tuvo jamás una intervención con dinero público» y que «sus resultados eran formidables incluso durante la crisis financiera».
Es más, según dijo, el Banco de España ensalzó la gestión de la Caja y en un artículo publicado en el diario Expansión en septiembre de 2012 afirmó que la entrada de la entidad en el Sistema Institucional de Protección (SIP) lo hizo gracias «a su propia identidad y a sus propios resultados».
A este respecto, tanto los diputados del PSOE y del PP le preguntaron que si la Caja tenía esos resultados tan buenos por qué entraron en el SIP. «No pudimos resistir el empuje nacional» ya que «el mercado exigía una respuesta rápida».
Soto también afirmó que nunca cobró «ninguna indemnización», ni él ni ningún miembro del Consejo de Administración ni los directivos de la entidad que tenían «sus sueldos establecidos desde tiempo inmemorial».