Las casas rurales baten un nuevo récord pero siguen cediendo cuota
Registran casi 750.000 viajeros y 1,6 millones de estancias / El crecimiento nacional duplica el autonómico / Castilla y León sigue siendo el destino favorito, pero su tirón cae un punto hasta el 15,1%

-EL MUNDO
Los alojamientos rurales de Castilla y León marcaron un nuevo récord el año pasado:nunca antes habían alojado a tantos viajeros (748.306) ni sumado tantas pernoctaciones (más de 1,6 millones).
Con ese crecimiento, la Comunidad mantiene su liderazgo como el destino favorito de los españoles para este tipo de escapadas. Sin embargo, el sector avanzó de nuevo a menor ritmo que la media del país. Mientras la afluencia en Castilla y León aumentó un 4,6% en el último año, en el conjunto de España lo hizo más del doble, un 10,7%.
En consecuencia, las casas rurales perdieron casi un punto de la tarta turística nacional:en 2017 recibieron al 18,6% de los viajeros (en 2016 fue el 19,7%) y sumaron el 15,1% de las estancias del país (un año antes alcanzaron el 16%), según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística, el INE.
Este comportamiento da continuidad a la tendencia iniciada en la última década, con la pérdida paulatina de cuota rural a favor de otras comunidades. No olvidemos que, en sus años de mayor tirón, Castilla y León alojaba a casi una quinta parte de los viajeros españoles y registraba una cuarta parte de las estancias del país.
Pese a todo, el primer puesto del podio sigue siendo indiscutible. Esas 1,6 millones de pernoctaciones se mantienen a gran distancia de las contabilizadas en Andalucía (1,21 millones), Cataluña (1,19) y Baleares (1,07), las otras tres autonomías que superan el millón de estancias anuales.
Las cifras del año pasado hay que enmarcarlas en un año excepcional para el sector turístico español, que batió sus máximos históricos en todo tipo de alojamientos.
En el apartado rural, el crecimiento en Castilla y León se apoya sobre todo en el aumento de viajeros nacionales, que siguen siendo mayoría. Pero también en la creciente llegada de extranjeros, cuya afluencia no deja de crecer cada ejercicio y con mayor ímpetu que los turistas españoles. Así, la cifra de viajeros aumentó un 3,8% entre los residentes en España y un 13,1% entre los foráneos en el último año. En cuanto a las pernoctaciones, la estadística desvela que los viajeros españoles alargaron su permanencia (las estancias aumentaron un 4,8% entre los residentes), mientras los extranjeros, aunque vienen más, acortaron sus vacaciones (las pernoctaciones sólo suben un 2% entre los turistas de otros países).
Esos datos hacen que la estancia media se mantenga entre las más bajas del país, con 2,22 días, frente a los 2,73 del conjunto nacional.
Evolución provincial
Por provincias, seis de Castilla y León se sitúan entre las quince con mayor número de pernoctaciones del país. Se trata, por este orden, de Ávila, Segovia, León, Burgos, Soria y Salamanca.
En el último año, siete de las nueve provincias aumentaron sus estancias mientras que cayeron en Segovia (un -1%, hasta las 248.838 pernoctaciones) y Salamanca (un -8%, hasta las 176.760), esta última con el batacazo más notable del conjunto del país.
En cuanto a los ascensos, el más destacado de la Comunidad (y el tercero a nivel nacional) lo registró Valladolid, donde las estancias aumentaron un 26% hasta las 94.475. Esta provincia, aun teniendo uno de los menores pesos rurales en la Comunidad, ha logrado duplicar su afluencia en la última década.
Mientras, en Palencia el aumento de pernoctaciones fue del 12%, hasta las 92.696. Y en Soria el crecimiento alcanzó el 9% al sumar 201.870 noches el año pasado.
Un 6% más se anotaron las provincias de Burgos (203.363 estancias)y León (210.062).
Ávila, la provincia con mayor gancho rural de Castilla y León, registró 306.173 pernoctaciones, un 5% que en 2016.
Zamora también mejoró sus datos, al crecer un 4% y registrar 129.184 estancias el año pasado.
Respecto al número de viajeros, subieron todas las provincias excepto Burgos (cayó el 1,9%, con 93.633 huéspedes), Segovia (una bajada del 2,1% y 120.814 turistas) y Salamanca (sufrió el mayor descenso, del 5,8%, con 80.320 personas).
Valladolid también encabezó la subida de turistas (un 25%, 48.723 personas), por delante de lasp rovincias de León (un 15,3%, 106.412 viajeros) y Palencia (10,8%, 37.864). Ávila incrementó un 7,6% su afluencia (122.825 viajeros), Zamora un 5,6%(59.426) y Soria un 3,3% (78.285).
El sector rural contaba el año pasado con 3.429 alojamientos y más de 30.0000 plazas en Castilla y León, según la media anual calculada por el INE. El grado de ocupación es del 15,08% y tiene una elevada estacionalidad los fines de semana, cuando la ocupación alcanza el 33,01%. Esta actividad da empleo a 23.430 personas en España, 4.535 de ellas en esta Comunidad.