Ornua reabrirá en Ávila como «núcleo estratégico» de exportaciones
La nueva factoría arrancará a mediados de 2019 con una garantía del cien por cien de empleo

Milagros Marcos, Juan Vicente Herrera, Joan Bombardó y Kevin Line durante la reunión celebrada ayer en Valladolid.-ICAL
Satisfacción, garantía y compromiso son las tres palabras que, a juicio de la portavoz de la Junta, sintetizan la reunión celebrada ayer entre el líder regional, Juan Vicente Herrera, y el presidente de la compañía Ornua, Kevin Lane. «Un encuentro positivo que asegura la reconstrucción de la fábrica en Ávila así como el mantenimiento de la actividad económica y del empleo en la provincia», resumió Milagros Marcos.
Con un plus de modernidad y nuevas dotaciones tecnológicas, la factoría podrá ser, a partir de mediados de 2019, «un núcleo estratégico que permita la actividad exportadora al resto de países», según apuntó el máximo responsable de la multinacional irlandesa cuya planta en Ávila fue arrasada por un incendio el pasado 5 de noviembre.
Marcos hizo hincapié, durante su comparecencia ante los medios de comunicación, en la satisfacción del Ejecutivo regional con la «decisión firme» adoptada por Ornua de permanecer en la Comunidad habida cuenta de la «complejidad» de la misma, puesto que los socios pusieron sobre la mesa «planteamientos diferentes» al de volver a levantar la planta abulense.
En la toma de esta decisión, como reconoció el propio Lane, influyó el respaldo económico proporcionado por la Junta. En este sentido, Herrera aseveró que durante la próxima semana remitirán al Consejo de Administración de la multinacional un documento que plasme su compromiso junto a todas las líneas de ayuda que el Gobierno autonómico pone a disposición de Ornua para reconstruir la planta, que estaba ubicada en el polígono de Vicolozano.
Un compromiso que ya aparece reflejado, como recordó la portavoz del Ejecutivo regional, en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), donde se cataloga la situación acaecida el pasado mes de noviembre como «de especial y extraordinaria trascendencia» y, por consiguiente, de «urgente actuación». Con estos matices, según explicó Marcos, se abrevian los plazos administrativos y se ponen en marcha subvenciones destinadas a garantizar el empleo.
A modo de ejemplo, señaló la inversión de su departamento con «hasta 20.000 euros por cada puesto de trabajo que se mantenga o se incorpore a la actividad». Un montante que rondará, como estimó la también consejera de Agricultura y Ganadería, los 2,4 millones.
La suma de esfuerzos entre la Junta y la propia empresa, que se mantendrá durante los meses que duren las obras, permitirán completar además los salarios de los trabajadores para alcanzar el cien por cien. «Desde el 1 de enero, hay 80 afectados por el expediente de regulación de empleo temporal, mientras que el resto continúa desempeñando su labor en otros centros», matizó Marcos. Cabe recordar que, como recogen sus últimos datos de facturación, la empresa abulense proporcionaba un puesto a 116 personas, además de un elevado número de trabajos indirectos.
Asimismo, la portavoz anunció que el Gobierno regional está en contacto permanente con el Ministerio para lograr «la misma cobertura de la Seguridad Social durante los meses que dure el empleo suspensivo».
Frente a la garantía de conservar los puestos, Marcos optó por la cautela para hablar de la creación de otros. «Las nuevas necesidades se adaptarán a las infraestructuras, partiendo de los objetivos principales de mantener la actividad e incrementar las exportaciones», sentenció.
Por su parte, el responsable de la factoría abulense, Joan Bombardó, que también estuvo presente en la reunión y acompañó a la portavoz durante la comparecencia, quiso agradecer la ayuda de la Junta que les permitirá «reconstruir una fábrica que será más moderna y centro catalizador de las exportaciones», apremió el también representante de Ornua en el país, expresando su gratitud ante «la cercanía y la diligencia» del Ejecutivo autonómico así como por «el apoyo recibido desde que ocurrió el accidente».
Hasta ese momento, las producción de la empresa de lácteos, que vende fundamentalmente a Telepizza, era un 80% nacional y un 20% internacional. «Estas ventas se realizan en Latinoamérica, Polonia, Inglaterra y distintos países de Europa», concretó Bombardó, añadiendo nuevas exportaciones a Asia.
Un año y medio resta para que la provincia de Ávila vuelva a recuperar, con miras al extranjero, la factoría que el fuego le arrebató el pasado noviembre.