SOMOS CASTILLA Y LEÓN / VÍCTOR CARAMANZANA, PTE. CÁMARA DE COMERCIO DE VALLADOLID
«Hay que exigir que el mundo rural tenga las mismas oportunidades»
Víctor Caramanzana.-J.M. LOSTAU
El presidente de la Cámara de Comercio de Valladolid, Víctor Caramanzana, consideró que el talento está ligado a las empresas para mejorar la competitividad: «No se puede ser competitivo sin talento e innovación». En este sentido se mostró tajante al asegurar que «innovar no es una opción. Una empresa debe innovar todos los días para ser competitiva».
De ahí que valorara el papel de la institución cameral. «Uno de los objetivos de la Cámara es la potenciación de la actividad económica de las empresas para que sean sostenibles en el tiempo». En este sentido destacó el «esfuerzo importante» que se está haciendo para ayudar a las empresas a salir de España como el reciente convenio firmado con Paraguay para promocionar productos de Castilla y León en aquel país y dar formación gastronómica.
PALANCA DE CAMBIO
«Las empresas en los últimos diez años o se han modificado o han dejado de existir», subrayó el presidente de la Cámara. Junto al comercio exterior otra de las «palancas importantes» es la gestión del talento con la formación de las personas con la Escuela de Negocios Eden y la Escuela Internacional de Cocina –la segunda más importante de España y la primera entre las privadas–.
También se refirió al nuevo máster de Industria 4.0 y el ecosistema colaborativo con una digitalizadora para que los directivos de Valladolid y Castilla y León accedan a las nuevas tecnologías. «Queremos permitir el conocimiento de empresas a nivel mundial a start ups, y también a los Ceos y directores».
Ante este proceso disruptivo Caramanzana subrayó la importancia de colaborar con la empresa en sus programas de Formación. Cuentan con más de 300 empresas colaboradoras todos los años que ofrecen un millar de prácticas. «Va en nuestro ADN». Recordó que la Escuela de Negocios ya ha formado a más de 3.500 profesionales, de los que el 70 se coloca a los seis meses de terminar los estudios. «Esto es retener el talento porque los alumnos formados se quedan en las empresas de Valladolid y la Comunidad en cuerpos directivos y favorecer la innovación para que estas compañías sean más competitivas», sentenció.
Caramanzana también se refirió al impulso que desde la institución cameral se quiere dar las pymes y micropymes para que «pierdan el miedo a salir fuera». Asimismo, destacó la importancia que para la Cámara de Comercio representa el mundo rural. Según Víctor Caramanzana «estamos volcados con ellos; lo que si se debe exigir a la administración es que el mundo rural tenga las mismas oportunidades que las ciudades».
«En este momento la Cámara de Valladolid afronta un buen momento», aseguró Caramanzana tras señalar que la institución había atravesado una dura crisis en 2010 con la eliminación del recurso cameral. «Ha sido una travesía larga y difícil por el desierto», aseveró.