Renault prevé una «actividad muy fuerte» en Valladolid y Palencia
Más de la mitad de los turismos vendidos por la compañía del rombo en España el pasado año salieron de sus fábricas ubicadas en la Comunidad

Imagen de archivo de la fábrica ubicada en el municipio palentino de Villamuriel.-ICAL
El 56% de los turismos que el consorcio automovilístico francés Renault vendió en España en 2017 salieron de sus fabricas en Castilla y León, situadas en Palencia y Valladolid, para las que se prevé una «actividad muy fuerte» durante los tres primeros trimestres de este año.
Así lo desveló ayer el director general de Renault Iberia, Iván Segal, en un encuentro con los medios informativos en Madrid, en el que confesó que los concesionarios del grupo en el conjunto nacional ganaron de media 700.000 euros y la financiera propia de la marca del rombo concedió mil millones de euros en créditos a sus clientes para la adquisición de automóviles.
Según detalló Segal, el año pasado se vendieron en España unas 20.000 unidades del modelo Captur, 23.000 del Megane y 13.000 del Kadjar, fabricados todos en las factorías que la compañía del rombo tiene en Palencia y Valladolid. En total, 56.580 automóviles de estos tres modelos. Una cantidad que representa, dijo, el 56% del total de vehículos vendidos por Renault en España. En concreto, las marcas de grupo matricularon un total de 184.719 turismos y vehículos en España en 2017, de los que casi 128.500 correspondieron a vehículos de Renault y el resto a Dacia. Esto permitió al grupo francés tener una cuota de mercado de más del 12%, el 9% de Renault; y el 3,9% de Dacia. Del mismo modo, apuntó Segal, Renault fue líder en número de matriculaciones, sumando 11.000 más que la segunda marca.
El objetivo del grupo en España es aumentar las ventas un 4% para mantener la cuota de mercado que, según dijo el alto ejecutivo de Renault Iberia, crecerá en torno a ese mismo porcentaje. Según explicó al respecto, la compañía ya ha renovado toda su gama y ahora entrará en la «segunda parte del ciclo de producto» por lo que 2018 será «un poco más difícil» que el anterior. Por eso, insistió, «la idea es mantener la cuota de mercado».
Con estas previsiones, explicó el directivo, las expectativas de producción son «buenas» para las fabricas de Palencia y Valladolid; y se prevé una «actividad muy fuerte» durante los tres primeros trimestres de 2018. No obstante reconoció que para el último trimestre existen algunas «dudas» derivadas de la entrada en vigor el próximo 1 de septiembre de la nueva norma europea de homologación de emisión, WLTP (por sus siglas en inglés).