Serrano admite «errores» por el «gran colapso» de la AP-6 y pide perdón
El director general de Tráfico anuncia en el Congreso una sanción a la concesionaria Iberpistas

Serrano, durante su comparecencia de ayer en el Congreso.-BERNARDO DÍAZ
El director general de Tráfico, Gregorio Serrano, anunció ayer que los ministerios del Interior y de Fomento abrirán un expediente sancionador y otro penalizador a Iberpistas, empresa concesionaria de la autopista de peaje AP-6, debido a los «errores» cometidos durante «el gran colapso» del fin de semana del 6 y 7 de enero, que coincidió con el retorno de las navidades y miles de personas se quedaron atrapadas en sus coches por una intensa nevada.
Serrano hizo esta afirmación en la Comisión sobre Seguridad Vial y Movilidad Sostenible del Congreso de los Diputados, donde compareció a petición propia y de dos grupos parlamentarios: Ciudadanos y Unidos Podemos-En Comú Podem-En Marea, informa Ical.
El director general de Tráfico comenzó su intervención pidiendo perdón a los ciudadanos que se quedaron atrapados en varias carreteras, sobre todo en la AP-6, y reconoció que hubo «errores», «circunstancias» y «fallos» que desencadenaron el caos en esa autovía, con personas que fueron víctimas de «desesperación», «frío», «frustración», «rabia», «de noche» y “con niños pequeños». Serrano pronunció una prolija intervención de cerca de una hora y media con las actuaciones llevadas a cabo tanto por la Dirección General de Tráfico (DGT), del Ministerio del Interior, como por la Dirección General de Carreteras, perteneciente al Ministerio de Fomento, después de que la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) difundiera un aviso especial por nevadas el jueves 4 de enero, y en la que responsabilizó a la empresa concecesionaria de la AP-6 del caos en esa autopista.
Después de explicar las carreteras afectadas en La Rioja y Navarra, que estaban el sábado 6 de enero en aviso rojo por riesgo extremo de nevadas, se centró en explicar lo ocurrido en la AP-6, concretamente entre el túnel de Guadarrama (Madrid) y Adanero (Ávila), y otras vías principales que cruzan con esta autopista de peaje, como la AP-51, la AP-61 y la N-110.
Serrano indicó que la actuación de la concesionaria de la AP-6 (es decir, Iberpistas) fue “absolutamente incorrecta y desacertada”, puesto que no hubo “coherencia” en las decisiones tomadas por la tarde del 6 de enero en cuanto a permitir el tráfico de vehículos (nivel verde); restringir la circulación de camiones (amarillo); que los coches vayan con neumáticos de invierno o cadenas y no circulen camiones y autobuses (rojo), o cerrarla al tráfico (negro).
Comentó que el tráfico de vehículos en la AP-6 estuvo permitido entre las 19.05 y la 21.07 horas, momento en que se formó «el gran colapso» porque la nevada cobraba cierta intensidad y llegaban coches desde la AP-51 y la AP-61. «No hay mucha coherencia en las decisiones que se van tomando», añadió, antes de señalar que esas tres vías se cerraron a las 22.50 horas, momento en que la concesionaria declara el nivel de emergencia 3 y empiezan a actuar los medios del Estado para rescatar los vehículos, como la Unidad Militar de Emergencias (UME).