Sacyl, un año sin alimentar la transparencia
Incumple su compromiso de publicar en 2017 las listas de espera para pruebas diagnósticas

El consejero de Sanidad y el gerente de Sacyl, durante la presentación del Portal de Transparencia en octubre de 2016.-ICAL
El año 2017 acaba de terminar sin que la Consejería de Sanidad haya hecho públicas las listas de espera para pruebas diagnósticas, tal y como se había comprometido. Estos datos deberían estar ya disponibles en el Portal de Transparencia de Sacyl, una herramienta nacida para «facilitar a los ciudadanos información y conocimiento sobre la realidad del Sistema Público de Salud de Castilla y León», según explicó el propio consejero durante la presentación a la prensa en octubre de 2016. Desde entonces, sin embargo, pocos contenidos nuevos han alimentado este espacio, que se ha limitado a actualizar los datos iniciales, como indicadores de actividad, información económica y recursos asistenciales, entre otros.
De momento, las únicas listas de espera disponibles en la página web de Sacyl son las referentes a intervenciones quirúrgicas. No así las demoras para una prueba diagnóstica o terapéutica (como resonancias magnéticas, TC, ecografías, mamografías, gastroscopias y colonoscopias), cuyos tiempos de espera se mantienen opacos.
La propia Consejería de Sanidad se comprometió a volcar estos datos durante el último trimestre de 2017, según consta en el Plan Perycles, un proyecto diseñado para reducir las listas de espera en el periodo 2015-2019. «La transparencia de las decisiones políticas y la rendición de cuentas en la gestión de los recursos públicos es una exigencia de los ciudadanos y una obligación democrática y ética de las administraciones públicas», reza el mencionado documento. En su cronograma contempla también la difusión de las listas de espera para una consulta con el especialista, a más tardar, a finales de 2018.
Sistema de prioridades
El retraso en el volcado de la información sobre pruebas diagnósticas obedece a una «modificación del sistema de prioridades» en la que actualmente trabaja Sanidad, justifica el consejero Antonio Sáez Aguado. Según su explicación, se están diseñando los criterios para clasificar la urgencia de cada prueba, tal y como ya se hace con las indicaciones quirúrgicas, con tres prioridades clínicas asociadas a unos tiempos máximos de atención. Y recuerda que, en caso de superarse esos plazos, su intención es ofrecer al paciente la posibilidad de acudir a un centro privado para que se le realice esa prueba, si así lo desea, sin coste añadido para el usuario, un sistema de garantías que la Junta quiere blindar por ley, tal y como anunció el propio consejero hace dos meses.
Saéz Aguado alude también a un cambio en el sistema de petición de pruebas que eliminará algunas distorsiones estadísticas que ahora se generan. Por ejemplo, asevera, cuando un médico solicita un estudio diagnóstico sin especificar que se trata de una revisión, éste computa como ‘primera prueba’, engordando la demora estadística, cuando en realidad se trata de un examen para el seguimiento clínico.
Además, indica que se está trabajando para vincular la petición de pruebas al llamado ‘anillo radiológico’, un repositorio de los estudios realizados a cada paciente, para que el facultativo calibre la conveniencia de realizar una prueba a la vista de los exámenes previos.
Volcado en verano
Con estos argumentos, el titular de Sanidad calcula que el nuevo sistema comenzará a funcionar a lo largo de este primer trimestre del año y, en consecuencia, confía en que los datos de las listas de espera estén disponibles en la página web en verano.
La creación del portal de transparencia de Sanidad responde a un mandato de las Cortes de Castilla y León, que en octubre de 2015 aprobaron una proposición no de ley para crear un espacio en el que se encontraran accesibles los datos de la actividad de todos los servicios hospitalarios y centros de salud de la Comunidad.
Desde su puesta en marcha hace más de un año (a través del sitio www.saludcastillayleon.es), es posible conocer el gasto sanitario de cada hospital, los recursos asistenciales, las retribuciones del personal, el coste de los procesos quirúrgicos, el número de operaciones y las urgencias atendidas en cada complejo, entre otros. Los últimos datos son los referentes al ejercicio 2016 y la Consejería confía en actualizarlos con las cifras al cierre de 2017 a lo largo del próximo mes. Además, el consejero avanza que a lo largo de este semestre se incluirán también cifras más detalladas de algunos indicadores, como la actividad hospitalaria desglosada por servicios, más datos economicos desagregados por hospitales y la cifra de efectivos y actividad asistencial por centros de salud, así como un sistena de estratificacion de los pacientes que permitirá identificar a los pacientes más crónicos.