Diario de Valladolid

CÁMARAS DE COMERCIO / PROCESO ELECTORAL

La mayoría de presidentes de Cámaras prevé repetir en las próximas elecciones

Caramanzana aspira a repetir en Valladolid / La Junta pregunta al Ministerio si Ávila y Salamanca deben repetir los comicios

Víctor Caramanzana.-E.M.

Víctor Caramanzana.-E.M.

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J. Luis F. del Corral

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Las catorce Cámaras de Comercio e Industria de Castilla y León están ya inmersas en un largo proceso electoral que debe culminar como muy tarde el 30 de septiembre de 2018. Sus presidentes y los integrantes de sus comités ejecutivos y sus plenos han empezado a valorar si vuelven a presentarse o no. Algunos presidentes de estas entidades centenarias ya tienen tomada la decisión.La mayoría quiere repetir. Los hay con «dudas» y son una minoría los que ya han decidido dejarlo.

El decano de los presidentes camerales de España y titular de Briviesca (Burgos), José Ramón Temiño, ya ha manifestado que no repetirá. Lleva cuarenta años al frente de su corporación y es la más pequeña de la Comunidad autónoma en número de empresas censadas.

Tampoco volverá a presentarse el presidente de la Cámara de Palencia, Vicente Villagrá, que acumula veinte años como titular de la institución.

Con menos firmeza, el titular de Astorga, Juan Carlos Fernández, se plantea «a priori dejarlo», aunque reconoce que están «abiertas otras opciones». «Debe venir gente nueva y savia nueva», añade.

El resto, o lo está pensando o tiene decidido ya, en mayor o menor medida, que repetirá si logra el apoyo de los empresarios que formarán parte de los plenos como en los anteriores comicios.

Según el sondeo realizado por este periódico en fuentes allegadas a los presidentes, parece muy probable o seguro que seguirán los presidentes de Béjar, León, Salamanca, Segovia, Soria y Valladolid. Algunos de éstos han declarado oficialmente a este diario que se lo están pensando, caso del titular de León, si bien en encuentros con empresarios o colegas de cámaras han manifestado su voluntad de seguir. Los hay que consideran precipitado hacer público en este momento la decisión, pero personas de su entorno ven muy posible su continuidad.

«Estoy dispuesto a ayudar a la Cámara», precisa el titular de Segovia,PedroPalomo, quien asegura que, aunque no ha tomado la decisión, al día de hoy está más cerca de presentarse que de lo contrario. Como Palomo hay más de un caso.

«Ni sí, ni no». El presidente de la Cámara de Burgos, Antonio Miguñe Méndez Pozo, no descarta repetir, pero la decisión aún no la ha tomado. «Habrá que hablar y ver qué decisiones se toman, hay muchos matices por medio», declaró a este diario.

También en el terreno de la indecisión expresa se mueve Fernando Escobillas, presidente de la Cámara de Miranda de Ebro y titular del Consejo regional. «No me lo he planteado aún», declaró a EL MUNDO.

Cuestión diferente al resto de entidades es la de Salamanca, la institución de la Comunidad que más crisis y enfrentamientos internos ha sufrido en los últimos años. Su presidente, Benjamín Crespo, fue elegido el 14 de diciembre del año pasado y en su entorno consideran que no deberían repetirse los comicios, pues se celebraron de acuerdo con los criterios de la nueva ley nacional (4/2014). Para evitar concurrir a estas elecciones han dirigido sendos escritos a la Junta de Castilla y León y al Ministerio de Economía en los que expresan las «dudas» que les acarrea el proceso. «Puede que no haya elecciones;al día de hoy no lo sabemos y se tomarán las medidas oportunas cuando conozcamos la respuesta de la Junta y del Ministerio», explican fuentes de la corporación salmantina. Hay que tener en cuenta que la Cámara de Salamanca vivió una situación excepcional al ser intervenida por la Junta que nombró una gestora a finales de 2015.

La Cámara de Ávila, cuyo presidente fue elegido en abril de este año, «está atenta» a las respuestas que le den a la de Salamanca. «Nos ceñiremos a lo que digan las leyes», precisó su titular David Sahagún a este diario. No obstante, Sahagún, que a diferencia de Salamanca, constata un ambiente de unidad interno, no sabe aún qué hará. «Queda tiempo», dice.

A tenor de la coyuntura de las cámaras de Ávila ySalamanca, la Junta ha realizado una consulta al Ministerio de Economía «para conocer si es necesario y/o preceptivo convocar elecciones en estas dos entidades. Asimismo, se está tramitando una consulta jurídica por parte de la propia Junta. Entre tanto no se despeje este aspecto, no se podrá determinar la fecha de convocatoria», informaron fuentes de laConsejería de Economía y Hacienda.

El Ministerio de Economía abrió el proceso electoral el pasado 26 de julio para la renovación íntegra de los plenos de estas instituciones tuteladas por la Junta de Castilla y León. Éstas deberán celebrarse antes del 30 de septiembre y corresponde a la Administración autonómica convocar la fecha de las elecciones.

A estos comicios estarían convocadas en principio 150.954 empresas de la Comunidad autónoma;siempre en el caso de que Ávila y Salamanca tengan que repetirlas. Más de la cuarta parte de las personas físicas o jurídicas con derecho a voto forman parte del censo de la Cámara de Valladolid, la que cuenta hoy con más presupuesto y plantilla.Su presidente, Víctor Caramanzana, repetirá con total seguridad según fuentes de su entorno que destacan sobre todo su interés por avanzar en el trabajo iniciado hace año y medio. Caramanzana fue elegido en marzo del año pasado al renunciar al puesto Carlos Villar.

La segunda cámara por volumen de empresas es la de León, con 34.551 censadas, que sumadas a la de Astorga rozan, pero no llegan, al volumen de votantes de Valladolid;en total, 38.191. Salamanca es la tercera en número de censadas que, añadidas a la de Béjar superan las 35.200 empresas con derecho a voto. Burgos es la cuarta provincia con mayor censo, 28.112, que junto a Briviesca y Miranda de Ebro superan las 31.300.

«No es mi intención dejar colgada a la Cámara», subraya el presidente de la corporación leonesa,Javier Vega, que apenas lleva cinco meses en el cargo. «Prepararemos una candidatura, pero es pronto para decir algo más», añade, si bien no tiene dudas de que habrá «continuidad».

La desaparición de la cuota obligatoria ha mermado notablemente la capacidad de las cámaras y ha obligado al Gobierno actual a dotarlas de nuevas funciones, como la prestación de servicios, abogando por un modelo dirigido a obtener resultados, todo ello con el fin de reforzar su eficiencia en el desarrollo de las funciones que se les atribuyen.

La nueva ley básica de cámaras dota a las comunidades autónomas de mayores competencia sobre su tutela. De hecho, la Junta sometió a información pública el anteproyecto regional de ley que contempla la constitución de una Cámara de Comercio regional similar a la establecida para el conjunto de España en la ley básica y con el objetivo de coordinar las funciones de las catorce y situándola como la interlocutora ante la Consejería.

Está previsto que el actual consejo regional que preside Fernando Escobillas se transforme en la Cámara de Castilla y León y tenga una estructura similar. Hoy cuenta con una plantilla de tres personas.

La normativa obligará a las cámaras a dotarse de un plan de viabilidad exigente cuando incurran en resultados negativos en dos ejercicios contables consecutivos. También contempla un régimen de incompatibilidad que impide a sus presidentes tener este cargo en asociaciones, federaciones y confederaciones empresariales, tanto nacionales, regionales, como provinciales o locales. Sin embargo, a diferencia de otros anteproyectos, el de Castilla yLeón no les pone límites de mandato.

Existe un amplio acuerdo en las cámaras de Castilla y León de que los nuevos plenos se puedan constituir al amparo de esta ley regional para evitar un nuevo proceso. Para el presidente del Consejo regional, Fernando Escobillas, es un hecho. «No habrá un proceso electoral nuevo aunque la ley se apruebe después». Representantes de las cámaras advierten de que hay un amplio consenso político para apoyar la nueva normativa. «Somos pioneros y estamos satisfechos, aunque no bajaremos la guardia», añade Escobillas, quien confía en que la Junta aumente las aportaciones para sustentar los gastos básicos de las cámaras.

Una vez que la Junta resuelva las reclamaciones al censo y despeje las incógnitas de Ávila y Salamanca. La Dirección general de Comercio y Consumo convocará las elecciones. A partir de ahí, se producirá un sorteo de los electores de la Cámaras que formarán parte de las juntas electorales. Estas juntas electorales estarán integradas por tres representantes de los electores y tres designados por la Junta, de las cuales una ejercerá como presidente y otra como secretario con voz y sin voto.

El pleno de las cámaras de Burgos, León, Salamanca y Valladolid estará compuesto por 36 vocales. Los de Ávila, Palencia, Segovia, Soria y Zamora tendrán 18, y los del resto, 12. Dos terceras partes del pleno estará formado por representantes de las empresas de la Cámara elegidos entre los electores en atención a la importancia económica y la representatividad de los distintos sectores, según valoración de la Junta. Una sexta parte, por empresarios o personas de reconocido prestigio a propuesta de las organizaciones empresariales y el resto por las empresas de mayor aportación económica voluntaria.

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