Diario de Valladolid

El médico que atendió a Rachida no hizo reanimación alguna porque llevaba muerta “al menos 20 minutos”

El facultativo llamó al 112 y requirió la presencia de la Policía Nacional al sospechar que “podría ser un asesinato o muerte extraña”

Driss Faseh, acusado del asesinato de su esposa Rachida Nour, durante el juicio.-ICAL

Driss Faseh, acusado del asesinato de su esposa Rachida Nour, durante el juicio.-ICAL

Publicado por
ICAL

Creado:

Actualizado:

El médico del 112 que se personó en el domicilio de Rachida y el presunto acusado de asesinarla manifestó hoy que no le hizo maniobra de reanimación a la finada, ya que tenía todos los signos físicos de llevar muerta al menos 20 minutos (palidez, no tenía pulso, no respondía a los estímulos, estaba cianótica y no respiraba) y el electrocardiógrafo determinó que la línea era plana, es decir, que no tenía vida.

Asimismo, destacó que “al ver la escena tuvo la sospecha de que se había producido un asesinato o muerte extraña”, por lo que no certificó la muerte natural y activó el protocolo para que se personara la Policía Nacional.

El profesional sanitario que declaró hoy en el juicio, que se celebra en la Audiencia Provincial de Soria con Tribunal del Jurado, contra D.F., insistió en que no recordaba con exactitud los hechos, ya que ocurrieron hace más de dos años y, por ello, comentó la necesidad de que la justicia fuese más rápida en estos casos.

La llamada del 112 realizada por la sobrina del acusado en la que decía que “su tía se había caído de la bañera y respiraba un poco” se realizó sobre las 22.45 horas, y los facultativos tardaron en llegar “unos cinco minutos”, según el estudio técnico del teléfono que utilizaron tanto el encausado como su hermana, a la que el Ministerio Fiscal y la acusación consideran “encubridora de los hechos y la persona que le prestó la ayuda suficiente para deshacerse de las pruebas”.

La fiscal jefe de la Audiencia Provincial de Soria, Rita Berdonces, solicitó en la sala que pusieran la grabación en la que el médico requería al 112 la presencia de la Policía Nacional, ya que decía literalmente que “podría ser un asesinato”. “No era una muerte normal o lógica y menos en una persona de 35 años”, puntualizó.

Asimismo, a preguntas de la acusación particular, aseguró haber oído al hermano de la víctima, cuando llegó al piso, que D.F., había matado a Rachida, ante los cual, el acusado no reaccionó y se mantuvo en silencio. También agregó que “quería sonarle” que le habían contado que un facultativo le comentó al acusado que “dejara de fregar”, ya que “el caso estaba judicializado”. “Yo sólo atendí a la finada”, especificó.

En la V sesión del juicio contra D.F., acusado de matar a su mujer el 22 de junio de 2015, a petición del Ministerio Fiscal declararon los facultativos del 112 y tres agentes de la Policía Nacional, la patrulla que llegó en primer lugar al domicilio y otro agente que se personaba poco después.

Otro facultativo del equipo médico precisó que, a su llegada, Rachida se encontraba vestida en la cama y seca y que junto a su cuerpo se hallaba una cuna donde dormía un bebé. Además, destacó que “le quería sonar” que uno de los facultativos le advirtió al acusado que dejara de fregar “porque el caso estaba judicializado” y como la cuñada, presente en el domicilio tras requerirle su hermano su presencia una hora antes de hacer la llamada a emergencias, le advirtió que “se callara porque estaba hablando demasiado”. “Me quiere sonar pero no lo recuerdo”, dijo.

Por su parte, el conductor de la ambulancia también señaló, al respecto, que también le “sonaba” que la cuñada advirtió a su hermano de que debía callarse porque “estaba hablando demasiado”.

Asimismo, puntualizó que tanto la cuñada como el acusado, que hablaban en castellano, mantenían una actitud normal y sólo la sobrina lloraba en la habitación continua. La acusación particular preguntó a una de las técnicos sí a simple vista la finada presentaba un golpe en la cabeza y respondió que sí y corroboró, además, que ambos le contaron que habían trasladado el cuerpo y le habían puesto un camisón.

Agentes

Por su parte, uno de los agentes de la Policía Nacional que declaró hoy en el juicio aseguró que al entrar en el domicilio vio al acusado sentado en una silla cabizbajo y tranquilo y que fue su compañero de patrulla quien cogió al bebé de la cuna para que no estuviera en la habitación con su madre muerta. Asimismo, relató como la hermana hablaba de forma fluida castellano y que el suelo no se encontraba mojado. “La finada presentaba un golpe en la cabeza que se veía a simple vista”, especificó.

Al respecto de las afirmaciones del hermano de Rachida, que culpó al acusado de haberla asesinado y que la pegaba, insistió en que lo dijo cuando al llegar al piso vio a la Policía Nacional y a los facultativos médicos.

Otro de los agentes, sin embargo, sí confirmó que había un charco de agua en la puerta del baño del pasillo y precisó, además, que G.F.,que mantuvo una actitud de colaboración, llevaba un moratón en la mano izquierda. 

A preguntas de la abogada de la acusación particular, Asunción Isla, indicó que la puerta del domicilio no estaba forzada.

Por último, declaró el agente que compareció por video conferencia, y señaló que el acusado “en algún momento lloró”.

 

 

tracking