LA PROBLEMÁTICA DEL LOBO VISITA DE LA COMISIÓN EUROPEA
Europa mantiene prohibir la caza del lobo al sur del Duero
Medio Ambiente ve «margen» en la interpretación y habla de mejorar la cuantía por daños
Asistentes a la reunión con representantes de la Unión Europea celebrada ayer en Ávila.-ICAL
La esperada reunión de representantes de la Comisión Europea con responsables de la Junta de Castilla y León, ayuntamientos, MAPAMA y las organizaciones agrarias y conservacionistas apenas arrojó novedades sobre lo que ya se conocía, aunque desde Europa sí se percibió un grado mayor de receptividad a las demandas de los ganaderos afectados por los ataques de lobos.
El director de Capital Natural de la Dirección General de Medio Ambiente de la Comisión Europea, el portugués Humberto Delgado, dijo bien claro que «las derogaciones no son la primera alternativa», en referencia a posibles cambios en la Directiva Hábitats, si bien se mostró partidario de buscar soluciones «alternativas» encaminadas a favorecer la «coexistencia» de ganaderos y cánidos.
Delgado habló de un mejor uso de la «flexibilidad» que permite una normativa que a su juicio no ha sido siempre bien aplicada, a la vez quien indicó que cambiar la normativa al sur del Duero «no sería la solución más eficaz a corto plazo».
En este sentido, se apreció una gran sintonía por parte del representante europeo con el consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta, Juan Carlos Suárez-Quiñones, quien señaló que la Unión Europea «no quiere cambiar las directivas», precisando de inmediato que «probablemente no es necesario» hacerlo, sino saber «interpretarlas».
Desde su punto de vista, existe «margen en la interpretación» o en la «flexibilidad de la interpretación para dar seguridad jurídica a lo que ya se hace», en referencia a las actuaciones tanto preventivas, como de control de los cánidos. «Queremos actuar con más seguridad», sostuvo Suárez-Quiñones, quien, tras ensalzar las virtudes que ha podido tener la aplicación desde 1992 de la Red Natura 2000, consideró «llegado el momento» en el que los efectos positivos de su desarrollo, han dejado de serlo en el caso del lobo.
En su opinión «no puede ser» que en la provincia de Ávila se contabilizaran en el año 2016 un total de 812 ataques -el doble que en 2015- y que sólo en el primer semestre del presente ejercicio ya se hayan contabilizado más de 400. Además, recordó que mientras en la década de los setenta había en torno a 400 ejemplares, actualmente puede haber más de 1.600, distribuidos en 179 manadas, si nos atenemos a las cifras de 2012.
Al respecto, elogió los posibles efectos positivos que podría tener el «Plan de Acción para la naturaleza, las personas y la economía», cuyo objetivo consiste en mejorar la eficacia en la implementación de las diferentes directivas.
Es en esta dirección en la que tanto el consejero como el director de Capital Natural se muestran dispuestos a profundizar, aunque Humberto Delgado reconoció que dicho Plan «no tiene soluciones mágicas». No obstante, apuntó que para los próximos dos años y medio contempla más de un centenar de acciones, varias de las cuales estarán centradas «en esta problemática».
Desde su punto de vista, «la presión de los grandes carnívoros no puede estar sólo en las espaldas de las comunidades rurales». Por ello, consideró que se trata de «un problema para toda la sociedad», incluida la europea. Por ello, defendió la necesidad de estudiar «alternativas que favorezcan la coexistencia» de los ganaderos y el lobo, «estimulando el mundo rural».
Respecto a la posibilidad de incrementar las indemnizaciones a los ganaderos afectados, el consejero de Fomento y medio Ambiente recordó la «mejora sustancial» que se ha producido en este sentido, rebajando de un año a un mes el pago a los dueños de explotaciones. Además, se refirió a la existencia de conversaciones con los representantes de los ganaderos para «mejorar la cuantificación del daño emergente y del lucro cesante».
Tras la reunión y las visitas de la delegación comunitaria a tres explotaciones abulenses afectadas por los ataques de lobos, las organizaciones agrarias valoraron positivamente la receptividad de los representantes europeos.