Un incendio de nivel 2 en Encinedo amenaza a la provincia de Zamora
El fuego intencionado, que permanece activo desde el lunes, obliga a evacuar a los vecinos de las localidades de Santa Eulalia y Villarino

Imagen de un avión intentado sofocar el fuego de carácter intencionado de Encinedo, que ayer alcanzó el nivel 2 de peligrosidad.-ICAL
Los incendios, agravados por las altas temperaturas y la escasez de lluvia que sacuden Castilla y León, son tema candente este verano en la Comunidad.
El último lugar en adherirse a la lista de afectados por el fuego es Encinedo (León). Donde, un incendio intencionado, activo desde las 20:48 horas del lunes, se encuentra en nivel 2 del Plan de Protección Civil al amenazar con extenderse a la provincia de Zamora, después de exceder los límites del municipio leonés y afectar también al vecino de Truchas.
Las llamas obligaron, además, a desalojar a medio centenar de personas de la localidad pedánea de Santa Eulalia, según confirmó el alcalde de Encinedo -municipio al que pertenece-, José Manuel Moro.
Al cierre de esta edición, los vecinos evacuados permanecían en Quintanilla de Losada, esperando que la evolución de las llamas les permitiese el regreso a sus casas que, hasta ese momento, no se habían visto dañadas, aunque la densidad del humo aconsejó la medida en prevención de posibles problemas respiratorios a la población, fundamentalmente de edad avanzada.
De la misma manera, a última hora de la tarde y cumpliendo con las advertencias del regidor, el incendio obligó a evacuar también a los habitantes de Villarino, en el contiguo municipio de Truchas.
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente confirmó que esta actuación se llevó a cabo «por precaución», mientras continúa el avance del fuego en distintas direcciones y atravesando valles, con un frente con una longitud de varios kilómetros.
Hasta el momento, la superficie afectada por las llamas, que podrían haber arrasado ya cientos de hectáreas, es principalmente de matorral, de fácil y rápida combustión, acelerada también por las ráfagas de viento registradas durante todo el día en la zona. De hecho, Mayo subrayó que el fuego es «incontrolable», con uno de sus frentes entre 40 y 50 kilómetros de extensión, por lo que ve «complicado» que pueda estabilizarse en el corto plazo».
De acuerdo con los datos facilitados por la Consejería, en el operativo trabajan 240 personas entre las que están tres técnicos, siete agentes medioambientales, nueve helicópteros, cinco aviones, tres brigadas helitransportadas (ELIF), tres brigadas de refuerzo (BRIF), seis bulldozer, cinco autobombas, ocho cuadrillas de tierra y dos unidades de intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Del total de medios aéreos, una decena ha sido aportada por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama). Además, buena parte del amplio despliegue habilitado procede de otras provincias de la comunidad como Soria, Zamora o Salamanca y de regiones vecinas como Extremadura y Galicia.
EVOLUCIÓN
El incendio, de carácter intencionado según confirmó Medio Ambiente, se originó sobre las 20:48 horas del lunes en Losadilla, impulsando el viento la propagación de sus llamas.
Alrededor de las 9:40 de la mañana de ayer se declaró nivel 1 de peligrosidad por sus más de doce horas de extensión.
El delegado territorial de la Junta en León, Guillermo García, informó alrededor de las 12:35 horas que el fuego alcanzaba el nivel 2 de peligrosidad por la posible afección al municipio de Santa Eulalia, algo que ocurrió posteriormente.
Este incremento de la peligrosidad se fijaba según establece el Plan de Incendios de Castilla y León. Además, se constituía el CECOPI (Centro de Coordinación Operativo Integrado) en la Delegación Territorial de la Junta, con la colaboración de la Subdelegación del Gobierno, la Guardia Civil y Protección Civil, tanto de España como del Gobierno autonómico.
PEOR JORNADA
En la peor jornada del presente verano en cuanto a número de siniestros, otros incendios tuvieron lugar en la provincia leonesa.
Una dotación del Parque de Bomberos de León intervino la madrugada de ayer en la extinción de un incendio declarado en Las Bodas (municipio de Boñar), donde el fuego afectó gravemente a dos patios anexos a viviendas, con los tejados derrumbados y envueltos en llamas.
La acción previa de los vecinos, intentado sofocar el fuego -el pueblo está a 55 kilómetros de la capital- evitó que las llamas se propagasen a las casas colindantes.
Durante la intervención de los bomberos se utilizó agua y agente expumógeno para lograr una total extinción del incendio, ya que los materiales derribados estaban muy mezclados y tenían un acceso complicado. Afortunadamente no hubo que lamentar heridos, aunque una persona de avanzada edad, propietaria de una de las viviendas, tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios por un ataque de ansiedad.
La intervención concluyó sobre las cuatro de la madrugada y mientras tanto se reforzó el servicio del Parque con personal de guardia localizada, como es habitual cuando se producen salidas fuera del término municipal leonés.
Medios aéreos y terrestres lucharon ayer contra la llamas en otros incendios en la provincia de León: Torrebarrio (San Emiliano), Pobladura de la Sierra (Lucillo) y San Esteban del Toral (Bembibre).
En el primer incendio, controlado al cierre de esta edición, trabajaron cuatro agentes medioambientales, dos helicópteros de Sahechores y Camposagrado; tres cuadrillas helitransportadas y dos de tierra.
Igualmente controlado, en el incendio intencionado que se inició de madrugada en San Esteban del Toral (Bembibre) lucharon contra las llamas dos agentes medioambientales, una autobomba y una cuadrilla nocturna.
El también intencionado fuego de Pobladura de la Sierra, en el municipio de Lucillo, continúa activo junto con los localizados en Canseco (Ayuntamiento de Cármenes), Camplongo y Huergas de Gordón (municipio de La Pola de Gordón).
Quiñones
El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Súarez-Quiñones, insistió ayer en la «facilidad» con la que pueden propagarse las llamas en un incendio forestal bajo las actuales condiciones meteorológicas, marcadas por la sequía y el viento.
«Hay un verano con condiciones de enorme estrés hídrico de nuestro subsuelo, matorral, pastos y árboles, que los hacen muy poco resistentes al fuego», advirtió.
Esta semana, marcada por las altas temperaturas, «resulta especialmente fácil que el fuego se propague y, con los vientos, se produce un cóctel que hace que los incendios se extiendan y alcancen un gran perímetro de forma muy rápida», señaló.
En este sentido, Suárez-Quiñones hizo hincapié en la «dificultad» de «controlar y apagar» los incendios forestales y recordó la enorme cifra de fuegos declarados antes de la temporada propiamente dicha.
«El invierno fue complicadísimo, con 1.600 incendios, una de las cifras más altas de los últimos años. El verano está siendo contenido pero ha habido incendios muy relevantes», precisó.
El consejero de Fomento y Medio Ambiente apeló a la «responsabilidad» de todas las personas que «tienen contacto con el medio natural».
Además pidió la «colaboración ciudadana» para «descubrir» a quienes prenden fuego al monte «intencionadamente».
Por último, Suárez-Quiñones insistió en la alerta por peligro de incendios en la que se encuentra Castilla y León esta semana.
«Esta semana tiene peligro al final por la bajada de temperaturas, ya que habrá una serie de corrientes y vientos que harán más fácil que los incendios se propaguen», matizó.