CIERE CENTRAL
El comité de Garoña exige salvar los 229 empleos con recolocaciones
Tras su creacion, la mesa de negociación fija para mañana la primera reunión con la empresa / Suárez-Quiñones garantiza el apoyo econónico a la zona «al margen» del desmantelamiento

Dos empleados de la central nuclear, junto a la piscina de combustible.-ISRAEL L. MURILLO
El comité de empresa de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), cerrada por el Gobierno el pasado 1 de agosto, ha marcado la primera de sus líneas rojas, garantizar el futuro de los 229 empleos directos de la instalación, que se enfrenta a un prolongado proceso de desmantelamiento que durará más de una década.
«Lograr en las mejores condiciones posibles la continuidad, prejubilación o recolocación de la totalidad de la plantilla, compuesta a día de hoy por 229 personas, es el objetivo por el que lucharemos en la mesa de negociación con la empresa». Con estas palabras resumía ayer el máximo responsable de UGT en la central de Santa María de Garoña y miembro del comité de empresa, Pedro San Millán, la línea en la que trabajarán los cuatro sindicatos con representación en la nuclear, como parte integrante de la mesa de negociación constituida ayer.
Y es que el futuro de la plantilla de Garoña sigue dando pasos adelante. Si la pasada semana se abogaba por que la creación -pactada entre empresa y trabajadores-, de la mesa de negociación fuera lo más pronta posible, dicha mesa es desde ayer una realidad. Y ya se han ‘autoimpuesto’ deberes: iniciar el proceso negociador mañana mismo a partir de las 11 horas.
Momento en que sus diez miembros mantendrán la primera reunión, «a la que seguirán todas las necesarias hasta lograr dicho fin». El lugar, Miranda de Ebro, y los participantes serán Óscar Fernández y Álvaro Larramendi, los dos expertos externos en la labor de secretario y presidente de la mesa, ambos ya presentes en las anteriores negociaciones paralizadas con el inicio de la inactividad de la central burgalesa en el año 2012. San Millán explica que una de los temas a debatir mañana será si se retoman las negociaciones frenadas en 2012, «partiendo así del número mínimo de personal imprescindible para todas y cada una de estas actuaciones -que ya especificó en un informe el propio Consejo de Seguridad Nuclear (CSN)-, o empezamos de cero tras cambiar la situación». Así como la posibilidad de recolocación en otras centrales, de los compañeros que no permanezcan en Garoña.
Por su parte, el consejero defomento y Medio Ambiente, Juancarlos Suárez-Quiñones, aseguró que el Gobierno regional seguirá prestando apoyo económico y logístico a las comarcas «al margen» del desmantelamiento, donde «va a haber empleo» durante los próximos años debido a los trabajos de desmontaje y restauración de las instalaciones. No obstante, el consejero insistió -al igual que tantos otros compañeros de partido- en la necesidad de que el Gobierno central impulse un «plan alternativo» de reindustrialización que ayude a revertir la pérdida de puestos de trabajo.